El ex dictador peruano Francisco Morales Bermúdez (1975-1980) negó tener responsabilidad en la captura y entrega a las autoridades argentinas de 20 exiliados de la dictadura de Jorge Videla que fueron asesinados luego en Argentina, hechos por los que fue condenado esta semana en Italia a cadena perpetua.
Morales Bermúdez, de 95 años, afirmó en una entrevista que no supo cuándo llegaron a Perú esos exiliados, descendientes de italianos y vinculados a la organización guerrillera Montoneros, ni qué pasó con ellos, porque "estaba en la política grande del Perú" y "no entraba en detalles".
"Yo huía de los detalles. Nunca he sido derechista, y no lo soy ahora. Yo no participé en nada porque desconocí totalmente las andanzas (de los montoneros). No conocí todo lo que procedieron órganos subalternos", indicó Morales Bermúdez.
El ex presidente de facto contó que recién se enteró de todo cuando se lo contó su ministro del Interior y de Guerra, Pedro Richter Prada, también condenado en Italia a cadena perpetua, quien le informó que los montoneros habían sido entregados en la frontera de Perú con Bolivia.
"Me exalté con la cuestión porque si bien el Gobierno de Bolivia era democrático, podía pensar en la debilidad de ese Gobierno. Yo los hubiera llevado a México, que tenía una política de recepción de gente de izquierda, para evitar problemas futuros", añadió.
Morales Bermúdez también dijo desconocer el caso del argentino Carlos Alberto Maguid, otro exiliado de la dictadura argentina en Perú, capturado en 1977 en el céntrico y pudiente distrito limeño de Miraflores y supuestamente entregado luego a las autoridades argentinas de manera informal.
Respecto del secuestro y deportación a Argentina de 13 políticos y sindicalistas peruanos opositores a su régimen en 1978, Morales Bermúdez alegó que "eso no fue secreto", y que se hizo porque la transición que había iniciado para restablecer la democracia en Perú "era muy difícil".