El gobierno de Bolivia rechazó la última propuesta de Estados Unidos para normalizar la relación diplomática entre ambos países, afectada desde 2008 por la expulsión recíproca de los embajadores.
Nos han hecho llegar un documento que no es aceptable todavía; tenemos que seguir trabajando, afirmó el canciller boliviano, David Choquehuanca, en una entrevista difundida por la televisora jesuita Fides TV y reseñada por la agencia de noticias DPA.
Choquehuanca señaló que existen diferencias que impiden todavía alcanzar un arreglo definitivo, que, a su juicio, deberá plasmarse a través de un acuerdo marco que regule las relaciones políticas sobre la base del respeto mutuo.
Ellos entregaban (propuestas) y nosotros respondíamos; después ya ha habido pequeños detalles o palabras; por ejemplo, ellos quieren colocar paz y seguridad, nosotros decimos convivencia pacífica, ese tipo de cosas, comentó el canciller.
No obstante, dijo que hay un gran avance porque el gobierno de Estados Unidos aceptó respetar la normativa interna de cooperación, lo que podría configurar un escenario de coordinación que defina los programas de ayuda.
En medio de una crisis política interna, marcada por la validación de la nueva Constitución política de Bolivia, el presidente Evo Morales expulsó en septiembre de 2008 al embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg.