Emotivo encuentro

Malvinas: familiares del "Perro" Cisnero pudieron visitar su tumba

Gladys, hermana del soldado catamarqueño, formó parte, junto a un sobrino, del grupo de 63 familiares que llegó hasta las islas para visitar las tumbas de los soldados recientemente identificados.
jueves, 14 de marzo de 2019 · 09:36

Gladys Cisnero y Esteban Correa, hermana y sobrino del combatiente catamarqueño Mario “Perro” Cisnero, formaron parte del grupo de 63 familiares que llegaron hasta las Islas Malvinas para poder visitar las tumbas de los 22 soldados recientemente identificados producto del acuerdo humanitario entre la Argentina y el Reino Unido, que contó con la participación del Comité Internacional de la Cruz Roja y del Equipo Argentino de Antropología Forense. 

Luego de la emotiva visita a la tumba de su hermano, uno de los combatientes más destacados de la guerra de Malvinas ocurrida en 1982, Gladys, aún en el cementerio de Darwin, brindó algunas declaraciones al diario La Nación, en las que contó cómo fue ese momento.  

 

Gladys señaló que llegar a las islas y poder ver la tumba de su hermano resultó algo inesperado. "No creíamos en este proceso, pero finalmente nos sumamos y estamos contentos de haberlo hecho". Cisnero, el "Perro", como lo llamaban sus camaradas, es un referente del Ejército, algo que la familia desconocía. "Sabíamos poco de su vida militar, él era muy callado, pero a cada rincón del país que vamos nos recuerdan a mi hermano como un héroe, una vez hasta nos dieron tierra de la casa natal de San Martín en Corrientes, como manera de homenajearlo", contó. 

 

Mario “Perro” Cisnero

Nacido en 1956 en San Fernando de Catamarca, Cisnero era el octavo de diez hermanos. De chico era muy inquieto y deportista. Le encantaba el fútbol y era fanático de River. También le gustaba salir a cazar palomas y perdices con una honda.

 

Su hermano Héctor destacó la misteriosa vinculación entre el destino de Mario y la Patria: "Nació el 11 de mayo, Día del Himno Nacional; murió el 10 de junio, Día de la Reafirmación de los Derechos Argentinos sobre las Malvinas, y su identificación fue informada el 29 de mayo, Día del Ejército Argentino".

A los 15 años, se incorporó a la escuela de Suboficiales Sargento Cabral, de donde egresó en 1973, a los 17 años, con el rango de cabo del Ejército. Enseguida se especializó en paracaidismo y se convirtió en el más joven del país. Luego se convirtió en comando e integró las tropas de elite. Además, era buzo, montañista y técnico en inteligencia. En 1982 Mario estudiaba Ciencias Políticas. Y para julio de ese año planeaba casarse con su novia, Nélida.

Pero empezó la guerra y solicitó ser enviado a las islas. "Además donó el 50% de su magro sueldo al Fondo Patriótico", recordó Héctor.

Por su notable fidelidad, sus compañeros de armas lo habían apodado "Perro". Aunque para la familia siempre fue "Marito". Héctor dice que su hermano repetía con frecuencia que el don de mando sólo se logra con el ejemplo. Araujo lo ilustró: "Si tenía que enseñarles a los soldados cómo se atravesaba un pantano en medio del invierno, primero entraba él, y cuando salía, embarrado de arriba abajo, recién los hacía entrar a ellos".

Las cartas que desde las islas le mandó a su hermano demostraban su inclaudicable fervor patriótico: "A estos sinvergüenzas [por los ingleses] les vamos a dar con todo, cueste lo que cueste". Los mensajes llegaban firmados con un lema distintivo de los comandos: "Dios y Patria, o Muerte".

Fotos: Infobae. 

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