domingo 9 de junio de 2024
Editorial

Riesgo creciente

Hace algunos días el Ministerio de Salud de la provincia de Salta lanzó una advertencia sobre la proliferación de consumos problemáticos que no están relacionados con el uso de drogas. Entre ellos menciona la compulsión al juego, con apuestas de dinero, lo que habitualmente se conoce como ludopatía. Y sostiene además que cada vez son más los adolescentes y jóvenes que padecen esta patología.

Es una buena noticia que un área del Estado lance esta advertencia, porque es a partir de políticas públicas que debe abordarse este problema. La posición oficial es consecuente con alertas que vienen expresando especialistas en la problemática.

La ludopatía, hasta no hace mucho tiempo, afectaba principalmente a hombres y mujeres adultas. El auge de las nuevas tecnologías ha facilitado la realización de apuestas en línea, captando a un público joven. El problema se agrava porque solo disponiendo de un dispositivo electrónico (computadora personal, tablet o teléfono celular) conectado a internet es posible “jugar” en cualquier momento. Se puede decir que con la tecnología es más fácil doblegarse ante la ludopatía.

Los comportamientos compulsivos, que son inherentes a la ludopatía, provocan el deterioro de las relaciones personales de la persona afectada, de la concentración para el estudio o el trabajo, nerviosismo e irritabilidad. Pero como es fácil de entender, esta adicción tiene una gravitación económica que no puede soslayarse. Las apuestas, a la corta o a la larga, provocan una afectación patrimonial, que al principio puede manifestarse en la pérdida de dinero, pero por lo general dispara un proceso en el que las consecuencias se agravan. Esto puede desencadenar comportamientos más graves como mentiras o incluso conductas delictivas destinadas a disponer de los recursos necesarios para seguir apostando.

En los últimos años han empezado a incrementarse las campañas publicitarias de las aplicaciones de apuestas. No hay normas en la Argentina que las restrinjan, pero legisladores de distintas fuerzas políticas presentaron en el Congreso de la Nación proyectos de ley para reforzar la regulación y restringir el acceso de niños, niñas y adolescentes en los casinos virtuales y casas de apuestas.

Más allá de la estrategia normativa que el Estado adopte, cumplen también un rol esencial, sobre todo en la cuestión preventiva, los padres y los educadores, que deben estar atentos para detectar los síntomas que hagan sospechar que el adolescente puede estar padeciendo esta adicción. Establecer límites claros en el uso de los dispositivos electrónicos; hablar sobre los riesgos del juego compulsivo y las conductas que facilitan las adicciones; generar o fomentar espacios para la práctica de disciplinas deportivas o actividades sociales; y eventualmente acudir a la ayuda profesional de un psicólogo o psiquiatra son recomendaciones de los expertos en la problemática necesarias de atender.

La ludopatía en jóvenes es un fenómeno creciente que no debe subestimarse.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar