martes 31 de marzo de 2026
A pesar de la caída a nivel nacional

Catamarca es la provincia del NOA que más recursos coparticipa a sus municipios

La Provincia transfiere el 25% de impuestos nacionales y el 90% del automotor, por encima de Tucumán, Salta y Jujuy. Sin embargo persisten los conflictos salariales en el interior.

Catamarca transfiere a sus municipios el 25% de los impuestos nacionales coparticipables, el 90% del impuesto automotor y el 25% del resto de los impuestos provinciales, lo que la posiciona como la provincia del Noroeste Argentino que mayor porcentaje de recursos distribuye a sus gobiernos locales. El dato surge de un análisis comparativo de los regímenes vigentes en el NOA, en el que las demás provincias de la región presentan porcentajes de transferencia menores: Tucumán distribuye el 16,5% de impuestos nacionales; Jujuy el 17%; Salta el 12%; Santiago del Estero el 15%; y La Rioja el 15%, con una detracción previa del 20% para un fondo de emergencia antes de distribuir. Córdoba, fuera del NOA pero como referencia, transfiere el 20% tanto de impuestos nacionales como provinciales.

El esquema catamarqueño refleja una política de descentralización fiscal que, en términos comparativos, otorga a los municipios de la provincia mayor previsibilidad financiera que en el resto de la región. Sin embargo, esa ventaja relativa no alcanza para blindar a los gobiernos locales de la crisis que atraviesan en este arranque de 2026, cuando la caída de la recaudación nacional se trasladó en forma directa a los fondos que reciben las provincias y, por efecto cascada, a los municipios.

Protestas salariales

En los municipios del interior, los conflictos salariales abiertos tienen un denominador común: los intendentes afirman que entre el 65% y el 95% de los ingresos por coparticipación ya está comprometido al pago de haberes, sin margen para otorgar aumentos.

Los trabajadores municipales de varios de estos distritos llevan meses sin recomposición salarial y con salarios que en la categoría más baja no superan los $600.000, en un contexto donde el costo de los servicios básicos no para de subir. Los empleados municipales exigen mejoras salariales y en algunos casos las protestas derivaron en cortes de rutas y medidas de fuerza.

Los intendentes del interior se reunieron en dos oportunidades con el gobernador Raúl Jalil y el ministro de Gobierno, Alberto Natella, para analizar la situación. Los mandatarios municipales destacaron la predisposición del gobernador: "Más allá de la situación económica del país y de lo que nos afecta, el gobernador siempre estuvo disponible para ayudarnos".

Convenio

En ese marco, el Ejecutivo provincial elaboró un Convenio Marco de Responsabilidad Fiscal y Fortalecimiento Institucional Municipal que los municipios están en proceso de firmar y que establece, entre otras obligaciones, que el gasto en personal no supere el 65% del presupuesto municipal anual, la bancarización de pagos de becas y programas sociales y la firma de convenios con la Agencia de Recaudación de Catamarca para mejorar la recaudación propia.

A cambio, los firmantes acceden con prioridad a programas de inversión pública, infraestructura y asistencia técnica provincial. Jalil fue claro al describir el contexto: "Creo que marzo va a ser el peor momento" y pidió "mucha tolerancia y prudencia a todos".

Contexto nacional

El panorama no es exclusivo de Catamarca. A nivel nacional, las transferencias automáticas a las provincias cayeron 7,5% en términos reales en febrero respecto al mismo mes del año anterior, con nueve de los diez principales tributos en baja. En el primer bimestre, la caída acumulada implicó una pérdida estimada de $3,3 billones en términos reales.

El Gobierno nacional postergó la discusión de una reforma tributaria integral y condicionó cualquier negociación con los gobernadores a una recuperación de la actividad económica. "Si no crece la actividad, no nos podemos sentar a discutir. Creemos que los indicadores van a mejorar en abril", expresaron desde la Casa Rosada.

Caputo proyectó que la liquidación de la cosecha gruesa impactará favorablemente en la recaudación a partir de mayo, lo que podría dar algo de alivio a las provincias y, por ende, a los municipios del interior que hoy navegan en el límite de sus posibilidades financieras. En ese escenario, los intendentes catamarqueños aguardan señales concretas antes de abrir paritarias, conscientes de que comprometer aumentos que luego no puedan sostener agravaría aún más la crisis financiera de sus administraciones.

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