Italia no permitió que EEUU use una base en Sicilia para aviones militares
El gobierno de Giorgia Meloni le negó a Donald Trump la posibilidad de utilizar la base aérea de Sigonella, en Sicilia y se sumó así a la postura del presidente español, Pedro Sánchez.
El ministro de Defensa de Italia, Guido Crosetto, le negó este martes al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, el uso de la base en Sigonella, en la isla de Sicilia, porque los aviones estaban implicados en la guerra que Washington lanzó junto a Israel contra Irán. Así lo informó el diario Corriere della Sera, que dio cuenta de esta manera del duro revés que el gobierno de Giorgia Meloni le asestó a los planes de Trump.
De acuerdo a ese medio la negativa fue oficializada hace días, sin especificar cuando, y que se mantuvo en secreto hasta ahora. De esta manera Meloni se sumó a la postura del presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, quien le negó a Trump la posibilidad de usar las bases militares de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla) para la ofensiva contra Irán. España cerró también su espacio aéreo a vuelos logísticos vinculados a la guerra y abrió un nuevo conflicto diplomático con Washington que amenazó con responder con la imposición de más aranceles a los productos españoles.
Según informó Corriere della Sera, fue el jefe del Estado Mayor de Italia, Luciano Portolano, quien llamó al ministro de Defensa para informarle de lo sucedido y tomar una decisión ya que el plan de vuelo de algunos aviones estadounidenses contemplaba aterrizar en Sigonella y luego partir hacia Oriente Medio. "Las comprobaciones iniciales han confirmado que no se trata de vuelos normales ni logísticos y, por lo tanto, no están incluidos en el tratado con nuestro país", explicaron.
Italia y el mismo Crosetto en varias ocasiones garantizaron que no se permitiría el uso de las bases estadounidenses para operaciones de guerra y aseguró que se llevaría al Parlamento "cualquier operación que no esté contemplada en los tratados y, por lo tanto, requiera autorización".
En ese momento, explicó Corriere della Sera, "fue Portolano directamente, autorizado por el ministro, quien informó al comando estadounidense de la decisión: no podían aterrizar en Sigonella porque no habían recibido autorización y porque no se había realizado ninguna consulta previa".