Una nueva tragedia ferroviaria sacudió ayer a España, apenas un día después del choque entre dos trenes de alta velocidad que dejó decenas de víctimas fatales en Andalucía. En esta oportunidad, dos formaciones de la red Rodalies descarrilaron en Cataluña en medio de un fuerte temporal, con un saldo de al menos un muerto y decenas de heridos.
El episodio más grave ocurrió en la línea R4, entre Gelida y Sant Sadurní d’Anoia, en la provincia de Barcelona, cuando un tren de pasajeros impactó contra un muro de contención que se desprendió y cayó sobre las vías. A raíz del siniestro, falleció el maquinista y se registraron al menos 37 personas heridas, cuatro de ellas de gravedad.