La Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA) celebró en Mar del Plata su 61° Congreso General Ordinario de Delegados encabezado por Luis Barrionuevo, quien aprovechó para apuntar contra el presidente Javier Milei y exigir la reorganización del Partido Justicialista.
Bajo la consigna “Los trabajadores no vamos a pagar el ajuste”, el texto aprobado por unanimidad denunció que “cada demora en homologar acuerdos paritarios significa un golpe directo al bolsillo y al plato de comida de millones de argentinos”.
Los gastronómicos advirtieron que no aceptarán “techos salariales impuestos desde un escritorio”.
Críticas a Milei
El dirigente gastronómico profundizó las críticas al Gobierno. Consideró que “es muy poca la gente que hoy se beneficia: el campo, minería y petróleo”, y advirtió que esa riqueza no llega a la producción ni al trabajo.
“El presidente vive en un limbo, no ve la realidad. Hoy no hay Gobierno. No tenemos Ministerio de Trabajo, tenemos una persona en recursos humanos”, lanzó, en referencia a la ministra Sandra Pettovello, a quien acusó de no estar capacitada para manejar semejante estructura.
Barrionuevo afirmó que el país atraviesa “un brete bastante serio” y que Milei “lo único que le importa es que le cierren los números”.
“Le importa un bledo lo que diga el Congreso y la Justicia”, agregó.
Intervención del PJ
En uno de los pasajes más políticos de su intervención, Barrionuevo reclamó una intervención del Partido Justicialista y la convocatoria a elecciones internas. “El PJ debe ser intervenido y se debe elegir a un buen candidato. La gente no quiere más tren fantasma, la vieja política ni los viejos políticos”, afirmó.
El sindicalista planteó que la reconstrucción opositora deberá apoyarse en gobernadores, intendentes y nuevas figuras, con el objetivo de construir una alternativa seria frente al oficialismo.
“Hay que trabajar fuertemente para buscar esa alternancia”, sostuvo.
Reclamo por paritarias
El documento del congreso gastronómico fue categórico: “Las paritarias libres son un derecho del movimiento obrero y no una concesión del poder político de turno”.
En ese sentido, los delegados cuestionaron el freno a las negociaciones salariales y remarcaron la contradicción de liberar precios y tarifas.
“Resulta inadmisible que mientras se liberan precios, tarifas y costos para los sectores económicos concentrados, se pretenda ponerle límites únicamente al salario de los trabajadores”, sostuvo.
El documento final expresó un “profundo rechazo” a cualquier intento de flexibilización laboral encubierta.