El juicio contra Castro y Murúa comenzará el 2 de diciembre
Estaba previsto para el 16 de diciembre, pero se adelantó. Se desarrollará en la Oficina de Gestión de Audiencias.
El juicio por jurados en contra de Jorge Castro y Mónica Murúa, por el asesinato de Miguel Ángel Ferreyra, tiene una nueva fecha de inicio: será el 2 de diciembre de este año. El arranque del debate popular, que estaba previsto para el 16 de diciembre, se volvió a adelantar. Las partes fueron notificadas ayer, por el juez director del proceso, Silvio Martoccia.
Esta causa estuvo a punto de resolverse en un juicio abreviado el último 11 de noviembre. El intento no prosperó puesto que los imputados no reconocieron los hechos.
La audiencia de admisión de evidencias estaba prevista para ese 11 de noviembre, pero en un primer momento se vio interrumpida cuando las partes presentaron un acuerdo de juicio abreviado. Según pudo saber El Ancasti, al momento de ser consultados por el juez Martoccia sobre los términos del convenio, los acusados negaron parcialmente los hechos que se habían comprometido a reconocer. Fuentes consultadas por este diario indicaron que el acusado se quebró en llanto. Ante esta situación, la audiencia debió suspenderse.
Tras un cuarto intermedio y ante la falta de conformidad de los imputados, el magistrado rechazó el acuerdo y las partes desistieron de continuar bajo esa modalidad. También se admitieron 20 testigos.
El crimen sucedió el 10 de septiembre de 2023 en El Bañado, Valle Viejo. Según se precisó, alrededor de las 10.15, Ferreyra se encontraba junto con varias personas consumiendo bebidas alcohólicas en la vía pública, cerca del "Canal de la Muerte", en el barrio 140 Viviendas. Castro llegó al lugar en una motocicleta y discutió con la víctima debido a conflictos previos.
El enfrentamiento derivó en una pelea a golpes de puño, que fue interrumpida por un testigo.
Luego, Castro se retiró del lugar pero regresó minutos después a pie, acompañado por su madre. Llevaba consigo dos cuchillos y una pala. En tanto que Murúa portaba un látigo. Al reencontrarse con Ferreyra, Murúa lo insultó e incitó a pelear, al tiempo que le propinaba golpes con el látigo. Un testigo intentó mediar y evitar la agresión interponiendo su motocicleta.
La víctima intentó alejarse caminando, pero Castro y Murúa lo alcanzaron en la intersección de calle José Luis de Galarza y una calle sin nombre del barrio 140 Viviendas.
Allí, Castro golpeó a la víctima con la pala, mientras Murúa continuaba atacándolo con el látigo. Finalmente, con Ferreyra ya sin poder defenderse, Castro le asestó una puñalada en el tórax con un cuchillo, provocándole la muerte. El deceso se debió a un "shock hipovolémico secundario a herida de arma blanca", según informe de autopsia labrado por personal médico perteneciente al Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF) del Poder Judicial.
Pocos días después del trágico hecho, Katya Salas, la viuda de Miguel Ángel, aseguró que el crimen fue planeado. "Estaba todo planeado, con la madre fueron directamente a matarlo, con dos armas blancas, un chicote y una pala", expresó en aquella oportunidad. Uno de los testigos presenciales del asesinato de Ferreyra, al brindar declaración testimonial durante la investigación, dio detalles de cómo fue el ataque fatal que sufrió la víctima.
Entre otros datos que mencionó, el testigo dijo que observó a Castro pegarle a Ferreyra con una pala. “‘Látigo’ (por Ferreyra) cayó al piso de espalda. Ahí observé que Jorgito Castro se le tiró encima y le lanzó un golpe con la pala, también le tiró un cuchillazo y escuché un grito fuerte de ‘Látigo’ Ferreyra. El grito fue como quejándose de dolor”, describió.
Luego, resaltó que pudo ver a varias personas que se acercaron a Ferreyra y Castro, aunque no las pudo individualizar puesto que “ya en la calle había mucha gente viendo la pelea. Y entre varios lo agarraron a Jorgito Castro y lo sacaron de encima de ‘Látigo’”.
En este sentido, añadió que en ese momento se acercó Mónica Murúa -la otra imputada, quien es madre de Castro- y levantó la pala que había quedado tirada en el suelo.
El testigo indicó que se acercó hasta la humanidad de Ferreyra y pudo ver que “estaba como muerto, ya que estaba pálido, no se movía y tenía la cara helada. Por lo que ahí me doy cuenta que ‘Látigo’ estaba muy mal herido”.
También recordó que a un costado del cuerpo de Ferreyra “estaba tirada en el piso la cuchilla que tenía Jorgito Castro en su mano, que tenía sangre en la punta”.
Castro y su madre, Murúa, están acusados por el delito de homicidio simple -el hijo como autor y la madre como partícipe secundaria-.n