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El Mirador Político

El despertar en la pirámide

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24 de abril de 2022 - 01:15

La internación del “Trader God” Edgar Adhemar Bacchiani con una supuesta afección cerebrovascular producto del estrés obró como una revelación que ubicó a sus acreedores en la perspectiva adecuada para advertir lo obvio: la cesación de pagos de “Adhemar Capital” no obedecía a los pretextos alegados por el convaleciente, sino al agotamiento del ciclo piramidal que había sostenido el fantástico negocio. Al dejar de entrar depósitos en la base de la pirámide, el circuito financiero se cortó y el ecosistema hizo colapso porque la gente empezó a reclamar la devolución de lo que había puesto en cuanto comenzaron a ralentizarse los desembolsos de los intereses convenidos.

Bacchiani venía bicicleteándolos desde enero, mientras anunciaba unas soluciones a problemas ajenos a su voluntad que nunca llegaban.

En su última maniobra antes de la hospitalización, el miércoles 13 de abril, previo a la Semana Santa, había anunciado por su Instagram la decisión de cerrar para “no exponer” a su personal “hasta el lunes próximo mediante”.

“Seguiremos trabajando online estos días y pagando a los bancarizados pendientes y agrupando a los clientes para la semana próxima”, explicó. En otro posteo, dio cuenta de inconvenientes en el sistema informático. Antes de eso, una amenaza de bomba lo había obligado a cerrar las puertas del local.

Expirado el fin de semana extralargo, la sede tucumana de “Adhemar Capital” amanecía cerrada por desinfección, y en Catamarca el mago de las finanzas se asilaba en un nosocomio. Demasiadas exigencias a la fe criptomonedística. Cuadrillas de estafados enardecidas se organizaron para hostigar a los deudores y presionar por la devolución de sus capitales.

José Blas, uno de los lugartenientes principales de Bacchiani, tuvo que refugiarse en la sede de Criminalística de la Policía para escapar de la furia de un grupo. La escalada continuó con manifestaciones frente a la flamante casa de estética “Zaraive”, de Celeste Zaraive Garcés Rusa, pareja de Bacchiani y frente a la casa de otra pareja del “trader”, que espera un hijo de él.

La posibilidad de linchamientos comenzó a corporizarse.

El juez federal Miguel Ángel Contreras la asentó el viernes al ordenar la detención de Bacchiani y tres de sus ejecutivos.

“La amenaza del grave riesgo a la integridad física de varios de los imputados, conforme a los hechos violentos acontecidos, permiten inferir el aumento del peligro de fuga de los mismos ante la sensación inminente de sufrir en su persona o familia un grave daño”, argumentó.

La iconoclasta mediterránea

La fiscal de Delitos Especiales de Córdoba, Valeria Rissi, fue la iconoclasta clave en el culto a Bacchiani que cegó a la sociedad catamarqueña encandilándola con los brillos combinados de las utilidades desmesuradas y la tilinguería farandulesca de cabotaje. Endilgó al “Trader God” estafas reiteradas menos de tres semanas después de que le presentaran la primera denuncia.

En el Juzgado Federal catamarqueño, las actividades de Bacchiani eran objeto de una investigación preliminar tendiente a establecer si existían elementos suficientes para encartarlo desde septiembre de 2020.

El fiscal Santos Reynoso había abierto el expediente en la misma época en que el Banco Central realizaba el análisis de los movimientos de Adhemar Capital en base al que un año más tarde solicitó a la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC) que investigara si la firma estaba perpetrando una estafa piramidal.

Según el Central, entre el 28 de agosto y el 31 de diciembre de 2020 la firma había ofrecido y pagado a sus clientes más importantes tasas hasta tres veces superiores que las que podía demostrar haber logrado con la especulación con criptomonedas. Embolsó en el período depósitos por 73,8 millones de pesos y desembolsó en concepto de utilidades 20,7: 53 millones de pesos a su favor en cuatro meses sin necesidad de tradear.

Litigio jurisdiccional

La expeditiva acción de la fiscal Rissi interrumpió la milonga local y aceleró el ritmo de los acontecimientos.

Debido a que las indagaciones sobre el “Trader God” habían sido iniciadas primero en Catamarca, Reynoso y el fiscal del Tribunal Oral Federal, Rafael Vehils Ruiz, solicitaron que la Justicia Federal de Tucumán y la provincial de Córdoba declinaran sus competencias, pero solo la tucumana accedió a entregar el expediente.

Rissi, en cambio, le impuso a Bacchiani una caución de 40 millones de pesos para no meterlo preso mientras se sustanciaba la causa en su contra. Como el financista no enteró la cifra, la fiscal pidió su detención el martes pasado –al día siguiente de la internación reveladora-, pero el exhorto de la jueza recién llegó a Catamarca este viernes, cuando Contreras ya había dado curso al pedido en igual sentido de los fiscales federales y unos de los abogados de los perjudicados por el fraude.

Mala suerte para Rissi, pero en el enmarañado derrotero judicial de las financieras bajo sospecha se recortó ayer una feliz coincidencia: el abogado de Bacchiani, Lucas Retamozo, y el de los acreedores, Alfredo Aydar, depusieron circunstancialmente sus antagonismos para impugnar el allanamiento ordenado por la Justicia de Córdoba a la sede catamarqueña de Adhemar Capital, casa matriz de la organización.

Conmovedora demostración de amor al terruño. Los operadores judiciales y letrados catamarqueños convergen en la defensa del orden de prelación jurisdiccional frente a la intrusión cordobesa. No van a allanarle el camino a Rissi justo ahora que se sacudieron las itas e imprimieron ritmo al proceso tras año y medio de meticulosa investigación.

Cuentan para esta lucha con el respaldo férreo de quienes emergieron de la alucinación colectiva para despertarse en la angustiante pirámide: Bacchiani se queda en Catamarca, que los acreedores cordobeses se pongan en la cola para cobrar. Falta nomás que el “trader” pida asilo diplomático en Miraflores para que no caer en el sistema penal de Córdoba.

Mientras, la metástasis continúa su avance. RT Inversiones, Stratton Sierra, Callvu, Generación Zoe filial Catamarca, el cantante lírico Ru Inchausti esperan turno, y las represalias se extienden ya decididamente hacia los “poceros”.

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