En la madrugada del 24 de marzo de 1976, con un comunicado que se emitió por la cadena de radiodifusión Argentina, la Junta Militar anunció que tomaba el control político de la Nación y comenzaba lo que ellos denominaron como el “Proceso de Reorganización Nacional”. Así comenzó la última Dictadura cívico-militar, que dejó hasta la fecha un saldo abierto de víctimas del terrorismo de Estado.
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Cómo fueron los momentos previos y el inicio de la última dictadura cívico militar en Argentina
Los rumores de un golpe militar habían circulado con muchísima fuerza el 23 de marzo. La entonces presidenta María Estela Martínez de Perón, Isabel, había pedido a sus ministros que le llevaran tranquilidad ante las versiones. El Ministro de Defensa de la Nación, José Deheza, se reunió aquel día dos veces, una por la mañana y otra por la noche, con los jefes de las tres Fuerzas Armadas intentando que les aseguraran que podrían dormir tranquilos. Jorge Rafael Videla, por el Ejército; Emilio Eduardo Massera, por la Armada, y Orlando Ramón Agosti, por la Aeronáutica, no le prometieron nada y le transmitieron que había un malestar porque el Gobierno no había cumplido con los requerimientos establecidos por la cúpula militar: un cambio en la economía y terminar con la subversión y las manifestaciones sindicales.
Cuando Deheza finalizó su segunda reunión con ellos, a las 22.30, pensó que había logrado ganar tiempo. Para ese momento, el presidente del Partido Justicialista y gobernador del Chaco, Deolindo Felipe Bittel expresó su optimismo por el resultado de esta reunión, asegurando que había que brindar con champagne. El líder sindical Lorenzo Miguel también había llevado optimismo a los periodistas. De hecho, en Catamarca, el gobernador Hugo Mott permanecía en vigilia ante las versiones y al escuchar las declaraciones de Miguel, se fue a descansar a la residencia de Villa Parque Chacabuco.
En Casa Rosada, Isabel Perdón se preparaba para subir a las 0.40 de la madrugada del miércoles 24 de marzo al helicóptero Sikorsky S-58DT que debía llevarla a la Quinta de Olivos. Sin embargo, los pilotos tenían otros planes: tenían órdenes de desviarse a Aeroparque.
Isabel Perón subió junto a su secretario personal, Julio González; el jefe de la custodia, Rafael Luisi; el policía Mariano Troncoso, y el edecán naval, Ernesto Diamante. Este último era el único que sabía, además de los pilotos, el destino real de ese vuelo. Así lo reconstruyó el periodista Facundo Pastor, en el libro “Isabel; Lo que vio. Lo que sabe. Lo que oculta”.
A poco de comenzar el vuelo, uno de los pilotos anunció a sus pasajeros que “por un desperfecto técnico” debían desviarse de su ruta. Así llegaron a la zona militar del aeroparque, donde la nave descendió a las 0.50, y luego fueron trasladados despacho del hombre de la Fuerza Aérea a cargo de ese sector, Antonio José Crosetto. Allí la esperaban el general José Villarreal, el contraalmirante Pedro Santamaría y el brigadier Basilio Lami Dozo, quienes tenían la misión de notificarla de la decisión de la Junta Militar. “Señora, las Fuerzas Armadas han asumido el poder político de la Nación y usted queda destituida”, dijo Villarreal.
A las 3.21, la cadena de radiodifusión de la Argentina emitía, para todo el país, el comunicado número uno de la junta militar. “Se comunica a la población que a partir de la fecha el país se encuentra bajo el control operacional de la Junta Militar. Se recomienda a todos los habitantes el estricto acatamiento de las disposiciones y directivas que emanen de autoridad militar, de seguridad o policial, así como extremar el cuidado en evitar acciones y actitudes individuales o de grupo que puedan exigir la intervención drástica del personal en operaciones”. En Catamarca, cuando al gobernador Mott le informaron sobre el desplazamiento de las unidades desde el Regimiento de Infantería Nº17 hacia Casa de Gobierno, ya era tarde: cuando se presentó, tras algunas explicaciones, él y sus funcionarios fueron detenidos.
Conmemoraciones
El 24 de marzo fue establecido en el calendario argentino como el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia en 2002, bajo el gobierno de Eduardo Duhalde, a través de la Ley 25.633. En marzo de 2006, bajo la presidencia de Néstor Kirchner, el Congreso Nacional declaró el 24 de marzo como día feriado inamovible.
Agenda
Durante todo el mes se realizaron actividades alusivas. Esta semana culminarán las conmemoraciones con la Vigilia y Acto Oficial mañana lunes, a las 21.30 en la Casa de la Memoria (9 de Julio 1276 - Capital).
Además, el miércoles 25 proyectarán la película “Argentina, 1985”, con entrada gratuita en el Cine Teatro Catamarca a las 20 horas; y el viernes 27 se realizará la “Peña por la Memoria” desde las 21 en el patio de la Biblioteca Popular Manuel Ponferrada, en La Chacarita.