Un emprendimiento familiar de productos regionales que cerró a fines de los '90 resurgió en abril y lleva ocho meses de crecimiento, en los que se logró instalar como un producto de calidad en la provincia.
A fines de abril de este año, ‘El Rodeo’ inauguró su local de venta de alfajores en la calle Sarmiento, apenas a metros de la Plaza 25 de Mayo, y fue el resurgimiento de una empresa familiar que llevaba unos 20 años cerrada. Es parte de un grupo de negocios de panificación del empresario Luis Salado, que rápidamente se instaló como una riquísima alternativa local. Y, además, una de sus variedades es campeona del mundo. En diálogo con Revista Express, Salado cuenta cuáles son los desafíos futuros de esta marca que pisa fuerte en Catamarca.
“Alfajores ‘El Rodeo’ es una empresa que tenían mis padres en los años ’70, que estuvo hasta finales de los ’90, cuando cerró sus puertas. Estaba en la calle San Martín, frente adonde antes estaba el diario ‘La Unión’. Mi papá era contador, mi mamá era maestra, y montaron esta empresa que era bastante reconocida por la calidad de los productos regionales como nuez confitada, colaciones, merengues. Yo me crié con esa fábrica, se fabricaba a la vista en el local donde se vendía, entonces era muy atractivo. Soy un emprendedor y tengo varios negocios, como el de ‘La Panadería – Cosas Ricas’, y ahí hacemos alfajores. Hace muchos años venía con la idea, estuvo en mi mente retomar el emprendimiento y lo hicimos. Cuando mi mamá falleció me comprometí a hacerlo y así nació esta reapertura”, contó Luis.
Por supuesto que el negocio actual no es el mismo. “Hoy no es un negocio regional, sino que es uno mucho más moderno, todo hecho con maquinaria, con alfajores tipos marplatense, con conitos, alfajores simples y triples, alfajores de frutas nuevos, que no estaban en esa época. Está aggiornado a los tiempos de hoy, pero mantiene el concepto de la empresa familiar y de mucha calidad.A ocho meses de la apertura estamos afianzándonos como marca”, valoró.
‘El Rodeo’ tiene ese nombre por la villa veraniega de Ambato, vinculada a los Salado porque el abuelo de Luis, Deodoro Salado Aráoz, fue intendente de la localidad donde además solía veranear la familia. “El nombre se identifica por los regionales y porque Catamarca tiene este lugar que turísticamente esreconocido. En el Mundial del Alfajor nos pasó que mucha gente, sin haber venido, sabía de nuestra villa veraniega. Eso ayudó mucho a nuestro crecimiento también, así que estamos muy contentos”, destacó.
Lo que comenzó con un proyecto de 12 trabajadores, hoy cuenta con 20 y con un predio en el parque industrialEl Pantanillo, con la propuesta de llevar allí la fábrica. “Nos ha llegado una línea de producción nueva, mucho más grande, pero el contexto del país nos llama a ser prudentes”, reconoció el empresario.
Los alfajores se consiguen en algunos negocios de todo Catamarca, algunos hoteles, algunas vinotecas y algunos kioscos importantes. “No salimos mucho más porque nosotros cuidamos mucho la calidad y no queremos estar en un lugar donde no sepamos cómo cuidan el producto, dónde lo ponen, si le da el sol, porque todo eso influye en la calidad del producto y la verdad que es nuestro principal fuerte. Pero nos gusta mucho saber que los turistas que se van, o los que viajan a reuniones o a visitar familiares, les llevan una caja de alfajores ‘El Rodeo’. Tenemos comentarios excelentes en las redes”, destacó.
“En resumen, la idea nuestra es que sea un regalo que los catamarqueños puedan hacer. Si bien tenemos productos regionales que son excelentes, no teníamos un alfajor. Nosotros buscamos ser una opción de regalo de alguien que venga a visitar Catamarca, como quien se traía los alfajores de la costa”, sostuvo.
“En este tiempo vendimos mucho a otras provincias, bastante a Buenos Aires, La Pampa y Córdoba. Hoy eso mermó un poco, porque los costos varían mucho. Nosotros tratamos de mantener un costo muy barato del alfajor, lo más barato posible siguiendo rentabilidad, pero no siempre se puede. Entre los proyectos, estamos pensando en abrir un local en Buenos Aires a partir de marzo, hacer como una base en Buenos Aires y a partir de ahí franquiciar a todo el país un local de venta de alfajores, con toda la variedad”, comentó.
La oferta
‘El Rodeo’ cuenta con pack de mini alfajores, seis variedades de alfajores de fruta, alfajores triples blanco y negro, bomba de dulce de leche en blanco y negro, alfajor de maicena, conitos blancos y negros, alfajores simples blancos y negros, nuez confitada de chocolate, nuez confitada de fondant, y nuevas variantes en carpeta. “Estamos haciendo un alfajor de 70% cacao que está muy bueno, ya está aprobado por bromatología; y también estamos haciendo unos bañados en frambuesa, que están en chocolate de frambuesa, que es premium, que también está aprobado. Estamos probando otras variantes también, ese proceso demora mucho porque hasta que logramos lo que queremos son pruebas, lo hacemos probar y cuando ya está todo bien recién ahí los lanzamos”, contó.
La intención de la empresa es que en los próximos años se puedan lanzar dos nuevos alfajores cada seis meses. ¿Cómo deciden las nuevas variantes? “Hacemos algo así como los famosos focus group, en los que juntan gente para hacerle preguntas. Nosotros lo hacemos entre familiares, amigos, gente que no conocemos, de distintas edades y les hacemos probar y sacamos conclusiones. No enel mismo momento, por supuesto, sino en distintos contextos y lugares. Hasta ahora, la crítica siempre fue buena, creo que porque nosotros tenemos productos de calidad y que tienen mucho relleno”, explicó. Sin embargo, reconoce que “no se puede hacer una variedad tan grande de productos”, para no “marear” con la carta.
Los productos también tienen su packaging identificatorio. Cada variedad tiene su propia caja. “Eso es también una forma en la que el negocio construye la marca. Si queremos un producto de calidad, necesitamos un packaging de calidad también. Con el local ocurrió algo similar, tratamos de implementar un local cálido, buscándole diseño, teniendo una imagen muy parecida a la de los productos. Todo lo hicimos con profesionales diseñadores y arquitectos”, remarcó.
El Mundial del Alfajor
El Campeonato Mundial del Alfajor es un evento “destinado a premiar el esfuerzo de las empresas por entregar a los consumidores los mejores alfajores, de máxima calidad, realizados con recetas transmitidas de generación en generación y empleando los más puros ingredientes”. Es una competencia culinaria en la que los alfajores se someten a la evaluación de un jurado especializado, que les asigna un puntaje a las características establecidas. En la edición 2023 hubo 19 categorías.
La participación catamarqueña surgió por la repercusión de la apertura del local, en abril, de la que participaron las autoridades provinciales y municipales, con el gobernador Raúl Jalil y el intendente Gustavo Saadi a la cabeza. “Se comunicaron de la organización del Mundial. Yo ni sabía que existía. Lo hacían por primera vez en La Rural, nos invitaron y nos pasaron los costos. Lo conversamos con mi mujer, y veíamos que si bien era un esfuerzo también era una manera de hacernos conocidos, sin pensar en premios. Mandamos las muestras, nos aceptaron cuatro productos y la verdad que fue un éxito increíble”, destacó.
‘El Rodeo’ ganó el premio al mejor stand del Campeonato Mundial del Alfajor 2023, y se convirtió en el campeón del mundo en la categoría de alfajor de fruta, con un alfajor de cayote. También obtuvo el segundo lugar en la categoría de mejor alfajor triple.
El alfajor de cayote es “un postre regional hecho alfajor”. “Tiene cayote, dulce de leche, nuez y queso. Quisimos replicar eso en un alfajor, que es único en Argentina y, por supuesto, en el mundo. La verdad nos fue muy bien, fue premiado inmediatamente”, recordó Luis.