4 estrellas
Sólido revival de Alien
Alien: Romulus (Estados Unidos, 2024) Dirección: Fede Alvarez. Guionistas: Fede Alvarez y Rodo Sayagues. Elenco: Cailee Spaeny, David Jonsson, Archie Renaux, Isabela Merced. Duración: 1h 59min. Calificación: Apta mayores 16 años. Película disponible en cines.
La saga Alien comenzó en 1979 y desde entonces ha generado muchas secuelas, algunas olvidables y otras superadoras. Y justamente en este grupo se encuentra Alien: Romulus, la última adición a la franquicia de la mano del uruguayo Fede Alvarez.
A mi criterio, el antecedente de No respires (2016) en la filmografía de Alvarez le sirvió mucho para realizar esta entrega de Alien ya que entiende perfectamente la sensación de claustrofobia y terror que debe transmitir una historia que se desarrolla en un espacio cerrado –una casa o una nave-, donde la protagonista está encerrada junto al asesino -o el xenomorfo en este caso-.
Así la historia nos presenta a un grupo de jóvenes colonizadores del espacio que, explorando una estación espacial abandonada, se encuentra cara a cara con la forma de vida más aterradora del universo.
Con este argumento, el guion supo capitalizar dos elementos fundamentales para esta entrega, por un lado, introducir el relato y los personajes a los nuevos espectadores, y por otro, no dejar de lado la necesaria dosis de nostalgia destinada a los fans de la saga.
A nivel interpretaciones se destaca el trabajo de Cailee Spaeny, quien encarna a una joven similar en espíritu a Ellen Ripley -protagonista de la película original interpretada por Sigourney Weaver-. Spaeny, además, ha demostrado una excelente versatilidad actoral en las distintas películas que encabezó estos últimos años, entre ellas Priscilla (2023) de Sofia Coppola y Guerra Civil (2024) de Alex Garland.
Otro actor que sobresale es David Jonsson que interpreta a un androide, el cual será la llave para ingresar a la estación espacial y a lo largo del filme despertará sospechas sobre cuáles son sus verdaderas intenciones.
En cuestiones técnicas, se agradece el uso de efectos prácticos en lugar de abusar de los efectos por computadora. Además, sobresalen el trabajo realizado en materia de fotografía, diseño de producción y banda de sonido original, a cargo de Benjamin Wallfisch, que se inspira notablemente en la música de Alien, el octavo pasajero (1979) y Prometeo (2012).
Con un tercer acto arriesgado que eleva la apuesta narrativa y retoma elementos de entregas anteriores, este revival de Alien cumple con lo que promete desde sus primeros avances: revivir la saga gracias a una sólida historia de ciencia ficción, dosis de nostalgia, buenas actuaciones y mucho horror en el espacio.
Lidia Coria
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