lunes 26 de febrero de 2024
Lado B

Escuchar entre el ruido

De la mano de Lela Folquer nació este espacio que es una ventana para conocer a las nuevas voces de la escena local.

Entrar a la casa de Lela Folquer es sentir una brisa fresca en el rostro, pese a la espesa y húmeda noche de noviembre. Se respira arte: bibliotecas con sus libros –separados según la temática-, cuelgan discos pintados con rostros de Bowie, Charly, en otro rincón, la guitarra, el violín, el atril con partituras. The Beatles en todos lados. Ese espacio es su carta de presentación, lo primero que uno ve cuando ingresa. Luego uno va a la cocina comedor y sobre la mesa se impone abierto de par en par un cuaderno de hojas rayadas sobre el que todavía está fresca la tinta de una canción que se está gestando.

Lela es música y, motorizada por la necesidad de aportar un espacio alternativo para las y los artistas emergentes, dio a luz el ciclo “Lado B” que el viernes 17 de noviembre tuvo su última edición del 2023. El Museo de Bellas Artes “Laureano Brizuela” fue el escenario de cada cita.

“Lado B es como un hijo. Empezó como una especie de caprichito y al principio fue algo muy íntimo en la sala del museo con muy poca gente”. El primer encuentro fue en abril y se repitió cada mes –con un parate invernal- hasta la última edición del 17 de noviembre.

Por el calor, el patio del museo de calle San Martín, fue el lugar en donde se instaló el escenario. La capacidad estuvo colmada y el público fue privilegiado de deleitarse ante las performances de Vane Martínez, Lilen Olima Guberti, Euge Sanagua y la anfitriona Folquer. Cuatro chicas, cuatro compositoras que tocaron sus canciones.

“Lo de ese viernes no me lo esperaba y todavía estoy como que no me baja la espuma. Porque fue tremenda la movida en los medios, la cantidad de gente que fue y que bancó”.

“Yo tenía la idea de mostrar las chinitas que hacen música y entre mis planes estaba que toquen otras bandas de rock, pero por cuestiones de agenda no se pudo hacer todo lo que yo quise. Así que de casualidad terminaron siendo todas minas las que tocaron y haciendo rock”.

¿Por qué Lado B?

“Es el lado b del arte, de la música. Dado que lo que más se escucha aquí es folklore, cuarteto. Quería darle una vueltita a los espacios alternativos como a los espacios autogestionados que ya están, y quería brindarlo desde la Secretaría de Gestión Cultural. Elegí y que sea en el museo que a mí me parece un lugar hermoso”.

En el museo en cada espacio reina el silencio, solamente se cuela algún que otro murmullo. Pasó eso en Lado B. El público que asistió lo hizo ávido de llenarse de música, de animarse a sumergirse a la experiencia de las nuevas voces y conocer qué es lo que se está tejiendo entre las y los artistas emergentes.

“A mí me pareció súper importante porque los espacios que te dan los bares, está bueno y sirve para una moneda, pero a mí me pasó de estar tocando y no escucharme cantando, por escuchar el bullicio de la gente hablando. Eso no está mal porque la gente sale a comer y a tomar algo y no que le estés “molestando” con tus cancioncitas. Entonces esto estuvo bueno porque no solamente fue mostrar las chinitas que hacen música, sino que también se notó que hay público que está con ganas de escuchar”.

Lela nos contó que la idea es seguir con el ciclo en el 2024. “Espero que sí, me encantaría, como sea lo vamos a hacer”.

ParaLela

En el 2019 Lela Folquer presentó “Parasanar” su primer disco el cual puede encontrarse en Spotify, YouTube, entre otras plataformas digitales. El disco contiene rock del puro y música para “chapar” como ella lo definió en Lado B.

“Parasanar” giró por Tucumán con una banda armada en el “Jardín de la República”. También llegó a Buenos Aires en formato trío.

“Y aunque estés lejos puedo ver el sol dándote en la cara con tu camisa a rayas y yo aquí intentando una canción” dice “Tu canción”. En esa faena la sorprendió RE: intentando una canción. Pero, ¿Cómo y cuándo nace una canción?

Lela tiene su teoría: “cuando el alma está con una pequeña rotura es más fácil. Es como si a esa mierda la quisiera sacar rápido de adentro y convertir en canción, que funcione, que sirva para algo como una especie de abono ja,ja”.

Aclara que no siempre fue tarea sencilla componer canciones. “A mí nunca me fue muy fácil escribir canciones. Entonces no sólo desde lo creativo, sino psicológicamente, mostrar las canciones para mí fue todo un proceso, un laburo”.

Una vez que dejó atrás esa barrera, armó su banda y grabó “Parasanar”. No obstante, llegó la pandemia y no pudo seguir con esa formación. Luego de varios intentos para continuar redescubrió la veta de tomar la guitarra y el violín, y salir sola con sus canciones.

“La vida misma te va pasando por encima y el laburo, porque generalmente uno tiene que hacer plata haciendo otra cosa, entonces como que queda descuidado eso y me agarró como una pequeña crisis de no poder soltar la banda que armé en un momento y que sonaba tremendo. Pasó el tiempo hasta que me acordé que me la banco tocando sola y que puedo salir y tocar”.

De ese impulso surgió la posibilidad de juntarse con otros músicos con los que no había tocado antes y con los que está construyendo un nuevo proyecto del cual no quiso dar mayores precisiones, pero sí dio la certeza de que con Lado B y con su carrera artística siempre habrá rock, como el que salía de los acordes de su primera guitarra criolla cuando tenía 11 años, la “Michelle”, que recuperó, restauró y es la que toca ahora su hijo Joaco, de 12 años.

Por último, Lela se refirió a la movida rockera local y a las nuevas bandas que hay en la escena local. Además de destacar a las ya consagradas señaló que le gustó ver que hay más estilos y más presencia de chicas en los escenarios. “Antes, la mujer ocupaba el lugar solamente de cantante, en cambio ahora se ven bajistas, bateristas. Me encanta. Hay esperanza, el rock no morirá jamás, vamos a rockear por siempre”.

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