sábado 4 de abril de 2026
Pablo Burón

De profesión "pianero"

Es catamarqueño por adopción y se dedica a la restauración de pianos. Actualmente está trabajando con recuperar un legendario piano Bechstein.

Según la Real Academia Española (RAE) el término “pianero” se documentó por primera vez en la acepción de “persona que hace o arregla pianos” en 1867 en un artículo dedicado al piano Steinway en España en París: Revista de la Exposición Universal de 1867”.

Pablo Burón es pianero. Nacido en Buenos Aires pero catamarqueño por adopción. Recientemente fue convocado por la Escuela Vocacional de Expresiones Artísticas (EVEA) para la recuperación de un antiquísimo piano que servirá para las clases que se dictan en el espacio ubicado en el exhospital San Juan Bautista, en la Manzana de las Artes.

El piano en cuestión es uno de marca Bechstein, una prestigiosa firma alemana originaria de Berlín. El instrumento es de principios del siglo XX y estaba en manos de una familia catamarqueña que lo cedió al EVEA para que sea restaurado. El piano con el que está trabajando tiene teclas revestidas de marfil.

"Este instrumento necesita ser utilizado, porque cuando se le hace la afinación después de tanto tiempo, al piano se le subió un tono," explica Pablo. Este proceso implica ajustar la tensión de las cuerdas, lo cual requiere tiempo y varias afinaciones para estabilizar el sonido.

"Me invitaron a conocer el piano. Vinimos a verlo, y las condiciones en las que estaba, obviamente, cuando uno no entiende, ve una realidad que parece distante a lo que es la solución del problema," relata Pablo. El piano, desafinado y con varias teclas y apagadores inoperativos, presentaba un reto significativo.

La primera observación reveló problemas visibles que requerían atención inmediata. Sin embargo, a medida que Pablo avanzaba en la restauración, descubría más detalles que necesitaban ser pulidos. "Se hace una primera visita, se lo ve al piano, se presupuesta a partir de la afinación y algunas cosas que se pueden restaurar que están a la vista," explica. Luego, al explorar la parte interna del piano, conocido como la máquina, se encontraron más detalles que debían ser reparados. Este proceso, que involucra armar y desarmar, es descrito por Pablo como "un poco prueba y error."

Pablo, oriundo de Buenos Aires, lleva varios años residiendo en Catamarca junto a su familia. Trabajó durante una década con Jesús Páez, una eminencia en la afinación y reparación de pianos, experiencia que lo llevó a trabajar con alrededor de mil pianos en Buenos Aires. "Cuando llegué a Catamarca, me puse a estudiar en el ISAC, el profesorado de Música, y entré en contacto con la familia de músicos de Catamarca," comenta. Al descubrir la falta de afinadores en la región, decidió continuar con su oficio, a pesar de las dificultades iniciales.

La realidad en Catamarca muestra una gran cantidad de pianos abandonados, tanto en hogares como en las escuelas. "He visto muchos pianos abandonados, y esto es un peligro que corren estos instrumentos porque suelen ser utilizados por ratoncitos y polillas como casitas," advierte Pablo. La restauración de estos instrumentos no solo preserva su valor histórico sino también cultural, dado que muchos pianos, como el que está restaurando, tienen más de 100 años y provienen de familias con historias significativas.

Un oficio en peligro

Pablo lamenta la falta de nuevos afinadores y la posible extinción del oficio en Catamarca. "Sería emocionante que a partir de esta nota, la gente empiece a ver a su piano y busque la forma de restaurarlo," dice. Además, destaca la importancia de los medios de comunicación en el interior para coordinar sus viajes y ofrecer sus servicios a más comunidades.

Conclusión

La restauración del piano histórico en Catamarca no es solo un proyecto técnico, sino una labor de amor por la música y la preservación del patrimonio cultural. Pablo, con su dedicación y conocimiento, está rescatando no solo un instrumento, sino también las historias y memorias que este piano encierra. Su trabajo es un recordatorio de la importancia de mantener vivos estos tesoros musicales para las futuras generaciones.

Texto: Pablo Vera

Contacto

Para quienes deseen reparar un piano Pablo dejó su teléfono a disposición: (3834548212) y además lo pueden encontrar en las redes sociales como Pablo Burón.

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