jueves 29 de febrero de 2024
UNA ILUSIÓN TEMPRANERA

Camino a la tercera

Hace un año, la Selección Argentina se encaminaba a la gloria. El recorrido de la Fase de Grupos fue difícil y el equipo se fue afianzando de a poco. El recuerdo de la emoción de esos primeros partidos siempre persistirá.

En el baúl de los recuerdos, se hallan las emociones que se comenzaron a vivir hace un año. Con la Scaloneta en Qatar, se comenzaba a vivir (y a sufrir) un sueño. Había esperanzas. ¿Cómo nos encontrábamos hace un año?

Todo comenzaba un 22 de noviembre, cuando millones de argentinos se desvelaron, no fueron a trabajar o hasta vieron el partido en el laburo. Es que el sueño de ser campeones arrancaba muy temprano, específicamente a las 7 de la mañana en un escenario que se va a repetir muchas veces en esta historia que tendrá varios capítulos, el Lusail Stadium.

Una Argentina empujada por su hinchada arrancaba el sueño de la Copa del Mundo en Qatar, ganando, hasta parecía soñado. Un gol de Messi tempranero como ese día ponía a la albiceleste por encima de Arabia Saudita. Pero esa tarde en Qatar, no iba a ser el momento para que el genio frote la lámpara, tal así que en menos de 20 minutos le cobraron tres offsides seguidos y el grito de gol se quedaba en la garganta.

El combinado de Scaloni mostró el golpe en el comienzo de la segunda parte, y dos ráfagas de futbol árabe nos hicieron poner en su lugar. De esta manera, Argentina perdía su invicto y el primer partido del mundial, había que calmar la ansiedad hasta el próximo encuentro. Pero nuestro capitán nos calmaría ante este opaco resultado, diciendo: “Que la gente confíe, que este grupo no los va a dejar tirados"… y mirá si no íbamos a confiar en el mejor jugador que pudo haber en la tierra de este tan lindo deporte.

Un viejo conocido

Las coincidencias en los paradigmas del 86 aparecieron durante toda una semana pero por cábala, en esta historia no la vamos a revelar. Pese a esto, no existe mundial, sin un Argentina vs México, una historia que la paternidad nos abalaba ante este equipo. En el certamen de Alemania 2006 y Sudáfrica 2010, supimos vencerlos, hasta me animaría a decir “cómodamente”. Pero este partido, no tenía nada de cómodo, varios cambios ponía Lionel Scaloni para aquella tarde en Argentina. Ingresaba ese “pibito”, tildado de sobrevalorado por haberse ido al Benfica por 18 millones, Enzo Fernández. Otro que varios periodistas le dijeron que “solo le hacía goles a Patronato”, Julián Álvarez y para finalizar, el último cambio era de Nahuel Molina, otro cuestionado por el mundo Boca Juniors por haberse operado de la rodilla.

En fin, los once y la ilusión estaban, solo faltaba que llegue el buen juego. Un partido cerrado, le esperaba al conjunto argentino, pero siempre, en cada historia contada hay “una persona del bien” o mejor dicho “un messias”, quien con su zurda a los 19 minutos puso el 1 a 0 para la algarabía de propios y ajenos. El segundo gol, ya con una tranquilidad mucho mayor, llegó a los 87′, del pie de Enzo Fernández, quien ingresó a disputar apenas su cuarto partido con la camiseta albiceleste e hizo uno de los mejores tantos en la Copa del Mundo, el desahogo fue total.

Ahora todo parecía volver a la normalidad y las palabras del 10 eran: “Queda una final y no podemos errar”.

Un nuevo capítulo

Todo comenzó en la entrega del séptimo Balón de Oro para Messi, quien se impuso en la votación del premio que entrega France Football, con 613 puntos sobre 580 del polaco, Robert Lewandokski. Ahora bien, según los asistentes en el lugar, Messi al momento de obtener su galardón, halagó a Lewandowski y sorpresivamente eso fue tomado para mal: “Es un honor estar aquí contigo, has batido récords y también mereces ganar el Balón de Oro. Todo el mundo estuvo de acuerdo que el año pasado fuiste el ganador. No se pudo hacer por el tema de la pandemia, pero creo que mereces tener este trofeo en tu casa”, dijo el astro argentino. Sin embargo, “Robertito” contestó: “Me gustaría que su declaración fuera honesta, no palabras vacías. Estar tan cerca, competir con Lionel Messi… por supuesto que respeto cómo juega y lo que ha conseguido. El mero hecho de que pude competir con él me muestra el nivel que pude alcanzar. Pero, me siento insatisfecho". Todo este condimento y un partido definitorio por la clasificación a octavos, abría las puertas del Estadio Internacional de Jakarta.

Parecía ser otro equipo en tierras de jeques, una búsqueda insaciable por el primer gol terminaría con un penal fallado por Messi, al final como dice el dicho, “a veces tiene que equivocarse para demostrar que es humano”. En el arranque del segundo tiempo, Argentina no dudó y se puso en ventaja de la mano de otro pibe, Alexis Mac Allister. Un 1 a 0 y a seguir adelante, los de Scaloni no se quedaron con esa ventaja y se llevaron por delante a un equipo europeo que al parecer solo fue a comprar alfajores en Qatar. A los 66 del complemento, una dupla conocida se juntó y el fútbol vivió, estoy hablando de Fernández y Álvarez, 2 a 0 y a octavos.

A esperar que las llaves se cierren, donde la sorpresa la daba Japón dejando fuera a Alemania, una sobrevalorada Bélgica quedaría eliminada, otros que quedarían “out” sería México y Uruguay, siendo sincero, poco esperable que esto pase.

(Continuará)

Texto: Colaboración de Martín Robles

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