No hay que expulsar, hay que acompañar": cuestionan la medida por la "guerra de bengalas"
Máximo Pastrana, del Espacio Juvenil, rechazó la expulsión de alumnos y pidió fortalecer la contención pedagógica, psicológica y familiar ante este tipo de situaciones.
En medio de la polémica por el caso conocido como “Guerra de bengalas”, que involucró a estudiantes de la Escuela José Cubas y derivó en la decisión del Ministerio de Educación de avanzar con expulsiones, desde el Espacio Juvenil surgieron voces críticas a la medida. Uno de los posicionamientos fue el de Máximo Pastrana, quien si bien se manifestó en contra de lo ocurrido, consideró que la respuesta institucional debería centrarse en la contención y no en la exclusión.
“Estoy en contra de lo que pasó, está mal y merece una sanción, pero no una expulsión. No es un caso para expulsar, sino para acompañar”, sostuvo. En ese sentido, remarcó la necesidad de reforzar los dispositivos de apoyo dentro de las escuelas. “El acompañamiento que la institución le debe dar a los jóvenes tiene que estar presente: la parte pedagógica, psicológica y el trabajo social. Eso es lo que no está pasando hoy en las escuelas de Catamarca”, advirtió.
Pastrana señaló además que existen falencias estructurales en el sistema educativo, como la falta de implementación de equipos interdisciplinarios. “Tenemos una ley de gabinete psicopedagógico que no se cumple. Muchas veces esos espacios desaparecen y los chicos quedan sin contención”, afirmó.
Desde una mirada más amplia, el referente juvenil planteó que los comportamientos de riesgo en adolescentes deben analizarse en contexto. “Biológicamente está comprobado que los jóvenes buscan emociones fuertes. La corteza prefrontal no está completamente desarrollada antes de los 21 años, por eso pueden tomar decisiones impulsivas”, explicó.
Sin embargo, consideró que no se debe responsabilizar únicamente a los estudiantes. “No hay que demonizar a los jóvenes. Acá también hay adultos, familias, dirigentes políticos y el propio Estado que tienen que involucrarse”, sostuvo.
En esa línea, propuso fortalecer la articulación entre escuelas y familias. “Se necesitan reuniones de padres, gabinetes psicopedagógicos activos y herramientas para que las familias puedan contener mejor a sus hijos”, indicó.
También hizo hincapié en las desigualdades dentro del sistema educativo. “En la escuela pública se ven más carencias económicas y dificultades académicas. Hay chicos que repiten varios años, y eso habla de problemas de fondo que no se están abordando”, señaló.
Por último, advirtió sobre el impacto de las redes sociales en este tipo de conductas. “Los chicos buscan viralizarse, llamar la atención, y eso genera conductas riesgosas. Pero si solo juzgamos sin analizar las causas, no vamos a resolver nada”, concluyó.