jueves 2 de abril de 2026
Pese al bono confirmado por el Gobierno

Las fuerzas de seguridad se manifestaron frente al Edificio Centinela

Familiares, retirados y efectivos de la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura, Seguridad Aeroportuaria y el Servicio Penitenciario reclamaron mejoras salariales y en la obra social.

Edificio Centinela, sede central de la Gendarmería Nacional, en reclamo de mejoras salariales, pese a que el Gobierno había oficializado un bono extraordinario para el sector. La convocatoria estuvo impulsada principalmente por familiares, amigos y personal retirado de la Policía Federal Argentina, la Gendarmería Nacional, la Prefectura Naval Argentina, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y el Servicio Penitenciario Federal. La presencia de agentes en actividad fue limitada por el temor a posibles represalias y sanciones internas.

La protesta se realizó este 2 de abril desde las 11 en el edificio ubicado sobre la avenida Antártida Argentina 1480 y se extendió hasta alrededor de las 12:30. Bajo el lema “Todos juntos por un salario digno”, el acto tuvo un carácter simbólico y pacífico, y reunió a unas 200 personas, de acuerdo con estimaciones realizadas en el lugar.

La movilización se concretó poco después de finalizado el acto encabezado por el presidente Javier Milei en Plaza San Martín, en el marco del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas donde aseguró que destinará el 10% de los ingresos por privatizaciones a comprar armamento para "reconstruir las Fuerzas Armadas". Ambos puntos se encuentran separados por poco más de un kilómetro, y pese a que la protesta había sido anunciada con antelación, el Ejecutivo resolvió no aplicar el protocolo antipiquetes.

La movilización se mantuvo aun cuando, 24 horas antes, el Gobierno había anunciado el otorgamiento de un bono de $40.000 por única vez y sumas adicionales de hasta $300.000, según la jerarquía de cada agente. Sin embargo, la medida fue interpretada por los manifestantes como un alivio transitorio que no resuelve el reclamo de fondo.

Un reclamo salarial que se sostuvo pese al anuncio oficial: "Situación muy complicada"

El anuncio del bono fue formalizado este miércoles en el Boletín Oficial mediante el decreto 216/2026, que lleva las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva, el ministro de Economía Luis Caputo y el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger.

La disposición alcanza a los integrantes de las cinco fuerzas de seguridad federales y establece un bono general de $40.000, de carácter fijo, no remunerativo y no bonificable, que se pagará junto con los salarios de abril. El beneficio también comprende a los alumnos en formación de la Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval.

Además, el decreto establece un pago extraordinario adicional, también no remunerativo y por única vez, que varía según el escalafón. Los cargos más bajos percibirán entre $100.000 y $300.000 extra, mientras que los dos rangos jerárquicos más altos de cada fuerza quedarán excluidos de ese beneficio adicional.

En los fundamentos de la norma, el Ejecutivo sostuvo que la medida busca “reconocer y mantener una adecuada jerarquización en relación con la capacidad, responsabilidad y dedicación” del personal, con el objetivo de impactar “positiva y directamente en la capacidad adquisitiva” de los agentes. También aclaró que el gasto será afrontado con partidas ya previstas en el Presupuesto Nacional y con fondos asignados al Ministerio de Seguridad.

Pese a ese anuncio, los organizadores ratificaron la inédita protesta. Se trató de la primera movilización conjunta de las cinco fuerzas federales, que originalmente habían convocado a un abrazo simbólico al Edificio Centinela para visibilizar su situación salarial y el deterioro de la cobertura médica.

Durante la manifestación, uno de los efectivos de la Policía Federal Argentina explicó el sentido del reclamo. “Vinimos en apoyo porque ya sea los retirados, los familiares o bueno yo que integro la misma fuerza, estamos en una situación muy complicada para la manutención de una familia, del día a día. Es un acto simbólico de forma pacífica”, dijo en diálogo con PERFIL.

No obstante, aclaró: “No es en contra del Gobierno. La Policía, al igual que todas las Fuerzas Armadas, no es la única época en que estamos pasándola mal económicamente, sino que en muchos años lo estuvimos”.

Salarios bajo presión y malestar por la obra social

El reclamo salarial se apoya en la situación de los ingresos más bajos dentro de las fuerzas federales, que rondan entre los 700.000 y los 900.000 pesos mensuales. Según plantean los manifestantes, esos montos se ubican por debajo de la línea de pobreza, estimada en alrededor de 1.400.000 pesos para una familia tipo con dos hijos.

Desde los espacios de organización, aseguraron que esta situación obliga a muchos efectivos a complementar sus ingresos con trabajos informales, como el reparto de comida a través de aplicaciones. El malestar se amplificó en grupos de WhatsApp internos, donde se terminó de coordinar la movilización de este 2 de abril, por ser una fecha de fuerte carga simbólica.

Milei aseguró que destinará el 10 por ciento de los ingresos por privatizaciones a comprar armamento para "reconstruir las Fuerzas Armadas"

A la cuestión salarial se suma el colapso de la obra social. Los manifestantes señalaron problemas en las prestaciones médicas tras la división del antiguo sistema en dos entidades, OSFFESEG para las fuerzas de seguridad y OSFA para el personal militar, un cambio que, según denuncian, no mejoró la atención.

Las críticas también alcanzan a la conducción política del área de Seguridad. Sectores del personal cuestionan la gestión de Alejandra Monteoliva y sostienen que el lema oficial “Cuidar a los que nos cuidan” no se refleja en las condiciones laborales actuales.

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