La construcción vuelve a frenar y el empleo cae otra vez
Tras cuatro meses de rebote, la construcción volvió a caer en noviembre, con una baja del empleo del 0,6% y niveles que siguen lejos de 2023.
El sector de la construcción volvió a mostrar señales de agotamiento en noviembre de 2025. Luego de cuatro meses consecutivos de recuperación, el empleo registrado cayó 0,6% mensual, lo que implicó la pérdida de 2.270 puestos de trabajo en todo el país. El dato no solo corta una racha positiva, sino que confirma que la actividad todavía transita niveles históricamente deprimidos y muy lejos del punto de partida previo al cambio de ciclo político y económico.
Según el último informe de Politikon Chaco, elaborado en base a datos del IERIC y el INdEC, el total de trabajadores registrados en la construcción se ubicó en 359.869 personas, un número que, si bien muestra una leve mejora interanual del 0,5%, sigue estando 14,8% por debajo de noviembre de 2023, lo que equivale a 62.370 empleos menos que al inicio de la actual gestión.
La corrección de noviembre llega después de una secuencia de subas mensuales moderadas entre julio y octubre, con avances que oscilaron entre el 0,1% y el 1,1%. Sin embargo, el retroceso reciente deja en evidencia que la recuperación del sector todavía carece de consistencia y continúa muy condicionada por el freno de la obra pública, la cautela del sector privado y el deterioro del poder adquisitivo.
En la comparación histórica, el contraste es aún más elocuente.
A comienzos de 2023, el empleo en la construcción superaba holgadamente los 420.000 puestos, mientras que hoy se mantiene estancado en torno a los 360.000, reflejando el fuerte ajuste que atravesó el sector en los últimos dos años.
Desempeño regional dispar y un NEA golpeado
El análisis por regiones muestra que noviembre dejó un mapa mayoritariamente en rojo. Solo la Patagonia logró evitar la caída, con una suba marginal del 0,2% mensual, equivalente a 84 nuevos empleos. En el extremo opuesto, el NEA volvió a destacarse negativamente con una contracción del 2,1%, que implicó la pérdida de 352 puestos en apenas un mes. El resto de las regiones también exhibió descensos, con Cuyo mostrando la baja más moderada y la región Pampeana sin capacidad de sostener la mejora de los meses previos. Al ampliar la mirada interanual, Cuyo, el NOA y la Pampeana presentan variaciones positivas, pero el NEA y la Patagonia todavía muestran retrocesos.
Provincias con realidades extremas
A nivel provincial, la foto es aún más fragmentada. En noviembre, solo nueve distritos lograron aumentar el empleo mensual, encabezados por Salta (+2,6%), Río Negro (+2,1%) y Santa Fe (+2,1%). En el otro extremo, Jujuy (-9,6%) y Catamarca (-6,3%) registraron los ajustes más severos, reflejando la fragilidad del empleo en las jurisdicciones con menor dinamismo privado.
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La comparación interanual muestra un puñado de recuperaciones puntuales, con Santiago del Estero (+28,9%), Río Negro (+25,8%) y San Juan (+17,7%) liderando las subas. Sin embargo, varias provincias siguen exhibiendo derrumbes profundos, con Santa Cruz (-42,4%) y La Rioja (-26,4%) entre los casos más críticos. Si se toma como referencia el inicio de la gestión actual, el diagnóstico es aún más duro. Solo Río Negro muestra un nivel de empleo superior al de noviembre de 2023, con una suba del 9,8%, mientras que Mendoza se mantiene prácticamente sin cambios.
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Salarios en retroceso real
El deterioro no se limita al empleo. El salario promedio nacional del sector se ubicó en $1.164.782 en noviembre, pero medido a precios constantes registró una caída real del 4,0% interanual, marcando el primer descenso luego de cinco meses consecutivos de recuperación. A nivel provincial, apenas nueve distritos lograron mejoras reales del salario, con Río Negro (+13,1%), Formosa (+10,2%) y Chaco (+8,7%) a la cabeza. En el extremo opuesto, Santa Cruz (-18,6%), Neuquén (-16,8%) y Chubut (-15,8%) reflejan un fuerte deterioro del poder de compra de los trabajadores del sector.
Solo siete provincias muestran salarios reales por encima del nivel previo al cambio de gobierno, mientras que en la mayoría del país los ingresos siguen corriendo por detrás de la inflación acumulada.
Un sector clave que sigue sin piso firme
Los datos de noviembre confirman que la construcción continúa siendo uno de los sectores más castigados del ciclo económico actual. La combinación de obra pública paralizada, inversión privada selectiva y salarios reales en retroceso impide consolidar una recuperación sostenida. El rebote observado durante algunos meses de 2025 aparece, por ahora, más como un alivio transitorio que como un cambio de tendencia estructural. Mientras no se reactive el flujo de proyectos y no se recomponga el poder adquisitivo, el empleo en la construcción seguirá moviéndose en terreno frágil, con fuertes disparidades regionales y una distancia todavía significativa respecto de los niveles previos al ajuste.