ESTABAN CUMPLIENDO SUSPENSIONES

Acuerdos en la ex NEBA y Longvie para la reactivación

Hay incertidumbre entre los empleados por la situación financiera en el marco de la emergencia.
martes, 12 de mayo de 2020 · 01:09

Dos fábricas metalúrgicas ubicadas en el Parque Industrial El Pantanillo lograron distintos acuerdos para retomar la producción en el medio de la situación de emergencia sanitaria y crisis económica. 

Por un lado, Libson (ex NEBA), volvió a trabajar y espera que todos sus  empleados puedan reincorporarse próximamente; mientras que en Longvie volverán a la actividad con un recorte del 30% en los salarios. En el caso de esta última, hay incertidumbre por la situación financiera de la empresa.

La ex NEBA cumplió jornadas de suspensión hasta la semana pasada, luego del reclamo de los trabajadores por las demoras en los pagos. Ocurre que cuando Libson se hizo cargo de la fábrica acordó mantener los puestos de trabajo y pagar las indemnizaciones que les correspondían por haberse desvinculado de NEBA. 

Esos pagos fueron pactados en 24 cuotas, y hasta el momento recibieron apenas dos: los reclamos iniciaron con las demoras en el segundo pago, pero ya se liquidó y en los próximos días vencerá la tercera cuota. Si bien ahora existe un atraso en el pago de la segunda quincena de abril, los trabajadores confían en que se formalizará esta semana.

En esta fábrica hay unos 15 trabajadores que fueron licenciados por la situación sanitaria, y esperan que pronto puedan reincorporarse: tienen un acuerdo para fabricar 5.000 heladeras para una cadena de hipermercados, y con la reducción de personal el  ritmo cayó de 120 a 80 heladeras por día.

En Longvie la situación es distinta. Allí los trabajadores expresaron su incertidumbre luego de que días pasados se conociera a nivel nacional la noticia de que la firma aún no logra salir del default. “La situación de emergencia sanitaria y de aislamiento social, preventivo y obligatorio, y las medidas de público conocimiento adoptadas por el Estado Nacional, han  producido la paralización casi absoluta de la cadena de distribución y los canales de venta de los productos de la Sociedad”, había informado la empresa en un comunicado advirtiendo que se afectó la cadena de pagos y la cobranza de las operaciones ya concertadas.

Según explicaron desde la UOM, se trata de una maniobra financiera de parte de la firma y buscaron llevar tranquilidad a los empleados. 

A fines de 2018, Longvie dejó de pagar sus bonos, y desde entonces trabaja en una reestructuración de su deuda. Hace una semana anunció que no podría pagar sus vencimientos de mayo, y trabajan en una solución al respecto.

Mientras tanto, la fábrica de Catamarca y las de Villa Martelli (Buenos Aires) y Paraná (Entre Ríos) estuvieron paralizadas, pero retomarán la actividad esta semana con un acuerdo de suspensiones, que significará una reducción salarial y por lo que los obreros cobrarán el 70% de sus haberes. 

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