viernes 8 de mayo de 2026
Argentina

Los bancos refinancian deudas para contener la mora

El sistema financiero argentino enfrenta un crítico aumento de la morosidad, con bancos implementando refinanciaciones de créditos.

El sistema financiero argentino atraviesa un momento crítico: la morosidad alcanzó su nivel más alto desde la salida de la Convertibilidad, hace más de 25 años. Aunque los bancos aseguran que la situación comienza a estabilizarse gracias a medidas preventivas, el fenómeno dejó una secuela preocupante: la aparición de los llamados “deudores zombies”.

Se trata de personas que no solo incumplieron con sus obligaciones actuales, sino que quedaron prácticamente expulsadas del sistema financiero. Su historial crediticio quedó marcado con un scoring negativo que les impide acceder a nuevos préstamos, tanto en bancos como en fintech. En la práctica, se convirtieron en “parias” financieros, sin posibilidad de obtener financiamiento por varios años.

Las entidades diseñaron estrategias específicas para este grupo. La llamada “mora tardía” se aborda con condiciones más flexibles: refinanciaciones a tasas cercanas al 25% anual en pesos —por debajo de la inflación proyectada— y plazos extendidos para reducir el peso de las cuotas. Sin embargo, aun con estas alternativas, los afectados mantienen un puntaje crediticio muy bajo, lo que limita cualquier acceso futuro al crédito.

Niveles de mora y responsabilidad compartida

La morosidad en préstamos personales y tarjetas de crédito dentro de los bancos ronda el 11,2%. En el caso de las fintech y empresas de crédito extrabancario, el índice trepó al 25%, lo que significa que uno de cada cuatro prestatarios tuvo problemas para devolver lo recibido.

Los propios bancos reconocen que no estaban preparados para el fuerte aumento en la demanda de crédito registrado desde mediados de 2024. La suba de tasas en el segundo semestre llevó a que muchos tomaran préstamos demasiado caros, bajo la expectativa de que la inflación licuaría las cuotas, algo que finalmente no ocurrió.

Alejandro Butti, CEO de Santander Argentina, sostuvo en un evento organizado por Moody’s que “gradualmente los niveles de mora van a bajar, pero no vamos a volver al 2,5% de la época anterior. Eso fue algo inusual, motorizado por la elevada inflación que licuaba las cuotas”. Además, advirtió que cualquier intento legislativo de fijar topes a las tasas sería contraproducente para el crédito.

El ministro de Economía, Luis Caputo, coincidió en que el salto en la morosidad se debió al sobreendeudamiento a tasas muy altas y a la pérdida del efecto licuador de la inflación. Aseguró que las entidades ya están aplicando medidas para revertir la situación y acompañar a los deudores en dificultades.

Un informe de la consultora LCG mostró que en abril el crédito en pesos al consumo dejó de caer y registró un leve incremento del 0,3% mensual, rompiendo una racha de cinco meses consecutivos de descenso. Los préstamos con garantía real también mostraron una evolución positiva, mientras que el financiamiento a empresas retrocedió por tercer mes consecutivo (-0,8%). En términos agregados, los préstamos en pesos tuvieron una leve caída (-0,1%), moderando el crecimiento interanual a 9,1%.

El fenómeno de los “deudores zombies” plantea un desafío de largo plazo. Aunque los bancos buscan soluciones para aliviar la carga de quienes quedaron fuera del sistema, la realidad es que la exclusión financiera se prolongará por años. El problema no solo afecta a individuos, sino que también limita el dinamismo del consumo y la capacidad de recuperación económica.

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