Crisis industrial

La capacidad ociosa de la industria es la más alta desde el 2002

La caída de la producción industrial cae a niveles históricos.
miércoles, 12 de septiembre de 2018 · 18:16

La crisis económica está paralizando la producción industrial a niveles pocas veces vistos. Así lo demuestran los últimos datos del Indec sobre el uso de la capacidad instalada industrial, que cayó 5 puntos porcentuales respecto al año anterior y representa el menor porcentaje desde el 2002. Este índice marca que las fábricas industriales están utilizando un porcentaje muy bajo de su potencial productivo. 

En el séptimo mes del año, la misma se ubicó en el 60,1%. Además de ser la menor en 16 años para un mes de julio (en 2002 había llegado al 56,6%), sin tomar en cuenta el factor estacional se ubica como el peor registro en 17 meses.

Los números más negativos se dan en la industria automotriz, que paradójicamente fue una de las dos únicas ramas que aumentaron su uso de capacidad instalada del 45,5% en 2017 al 48,1% actual producto de un alza de las exportaciones.

Por el contrario, la otra de las ramas que marcó resultados positivos fue la metálica básica, que alcanzó el mayor porcentaje de uso de capacidad instalada entre los doce bloques sectoriales relevados, al pasar del 75,9% al 86,3% a partir de una mejora en la producción de acero crudo.

Todas las otras ramas redujeron el uso de su capacidad, destacándose los casos de las sustancias y productos químicos (50,8%), metalmecánica excepto automotores (51,1%), productos textiles (53,6%) y productos de caucho y plástico (54,3%).

El bloque que presentó la caída más pronunciada fue refinación de petróleo al pasar del 84,4% al 66,2%, es decir, una baja superior a los 18 puntos porcentuales, como consecuencia de las paradas de planta realizadas por empresas del sector.

La sequía por su parte, golpeo al sector de alimentos y bebidas que cayó 5 puntos porcentuales por bajas en la molienda de cereales y oleaginosas, principalmente, de aceite y subproductos de soja y girasol.

Por otro lado, el parate de la construcción se hizo sentir en la rama de productos minerales no metálicos, que debido a una menor producción de cemento y vidrio, elevó su capacidad ociosa al 28,6%.