jueves 14 de mayo de 2026
Según estadísticas del Poder Judicial

En 2025, en Catamarca se registraron 12.757 causas por violencia

El 88.9 % de los casos corresponde a la Primera Circunscripción Judicial, que comprende nueve departamentos.

En 2025, las causas vinculadas a violencia familiar y de género en toda la provincia sumaron 12.757, según estadísticas del Poder Judicial. Los datos corresponden a las seis Circunscripciones Judiciales y constituyen uno de los primeros relevamientos integrados sobre esta problemática en Catamarca. En la Primera Circunscripción Judicial —que comprende Ambato, Ancasti, Capayán, Capital, El Alto, Fray Mamerto Esquiú, Paclín, Santa Rosa y Valle Viejo— los datos corresponden principalmente a actuaciones radicadas en Unidades Judiciales.

Durante 2025, la Primera Circunscripción registró 25.390 causas en total, entre denuncias y actuaciones de oficio. De ese universo, 2.191 correspondieron a expedientes tramitados bajo la Ley Provincial 5434 de Violencia Familiar y de Género, 26 a incumplimientos de deberes de asistencia familiar y 271 a desobediencias judiciales. Del total provincial de 12.757 causas de violencia, la Primera Circunscripción concentra el 88,9% de los casos. Las otras cinco jurisdicciones reúnen apenas el 11% restante: la Segunda Circunscripción representa el 3,5%; la Sexta, el 2,5%; la Cuarta, el 2%; la Quinta, el 1,8%; y la Tercera, el 1,2%.

Durante la década comprendida entre 2014 y 2024, se habían registrado más de 20.000 denuncias por violencia únicamente en las Unidades Judiciales de Violencia Familiar y de Género. Sin embargo, las nuevas estadísticas judiciales permiten observar una dimensión más amplia del fenómeno, al integrar datos de distintas jurisdicciones y organismos.

Desobediencias judiciales

Uno de los datos que llama la atención es la disminución en las causas por desobediencia judicial. En 2024 se habían contabilizado 341 expedientes, mientras que en 2025 fueron 271. A primera vista, la caída podría interpretarse como una mejora en el cumplimiento de medidas cautelares, como las restricciones de acercamiento.

No obstante, desde organismos vinculados a la asistencia de víctimas advierten que también puede existir un subregistro asociado al miedo, la dependencia económica o el desgaste emocional que atraviesan muchas personas denunciantes. En violencia de género, la ausencia de denuncia no necesariamente implica ausencia de violencia.

En la misma línea, los incumplimientos de deberes de asistencia familiar descendieron de 39 casos en 2024 a 26 en 2025. La reducción aparece en un contexto de deterioro económico y precarización social, por lo que los números abren interrogantes sobre cuánto de esa baja responde a una disminución real y cuánto a obstáculos para sostener procesos judiciales.

La curva de 10 años

En 2015 —año de la primera marcha del movimiento Ni Una Menos— la Unidad Judicial de Violencia Familiar y de Género de Capital recibió 535 denuncias. En 2024, Capital y Valle Viejo ambas Unidades Judiciales acumularon 2.822 presentaciones.

El incremento representa un aumento del 427% en una década, aunque parte de ese crecimiento también se explica por la apertura de la unidad de Valle Viejo en 2023 y por una mayor disposición social a denunciar situaciones de violencia.

“Detrás de estos números hay historias”

Paola Di Giacomo, directora del Hogar Warmi —institución que asiste a víctimas de violencia de género en toda la provincia— advirtió que las estadísticas muestran solo una parte de la problemática.

“Detrás de estos números hay historias que nos duelen”, señaló en una entrevista con Ancasti Streaming, durante el programa Tiempo Real.

La funcionaria sostuvo que una eventual baja en las denuncias no implica necesariamente menos violencia. “Actualmente se están identificando más casos”, afirmó, y remarcó que existen modalidades históricamente invisibilizadas. “La violencia sexual es una de las que no se identifica como tal”, agregó.

Di Giacomo también hizo referencia al clima social actual y al cuestionamiento frecuente hacia las víctimas y las organizaciones que trabajan en la temática. “Cuestionar a la violencia de género en estos tiempos es un común denominador”, expresó. Además, consideró que “se instalan muchos mensajes de odio” que terminan poniendo en duda situaciones donde puede estar en riesgo la vida de una persona.

En relación con las llamadas falsas denuncias —un argumento recurrente en debates públicos sobre violencia de género— sostuvo que “la violencia de género es cuestionada en sí” y explicó que muchas retractaciones están vinculadas al desaliento y a la falta de acompañamiento institucional, social o económico para sostener una denuncia.

La directora del Hogar Warmi indicó además que la institución mantiene atención permanente a través de su línea de asistencia. “Que cuestionen nos dan más ganas de salir a trabajar”, afirmó.

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