lunes 30 de marzo de 2026
Prisión preventiva confirmada

"El sistema punitivo debe dar una respuesta a la mujer y al adolescente"

El chico imputado por un robo y una violenta agresión deberá pasar 45 días en el Centro Juvenil Santa Rosa.

“Él está sentado acá”, remarcó el abogado defensor Víctor García, mientras señalaba el banquillo de los acusados del Tribunal Penal Juvenil, en el marco de la audiencia de prisión preventiva. Su asistido es el adolescente, de 17 años, imputado por los delitos de "robo calificado por el uso de armas" y "homicidio criminis causa en grado de tentativa en concurso real en calidad de autor".

El hecho por el que debe responder sucedió a finales de enero, en la sur de la Capital. De acuerdo con las primeras investigaciones, el adolescente habría ingresado en horas de la madrugada al domicilio de una mujer, a través de una ventana. La dueña de casa –quien se encontraba sola, cumpliendo un aislamiento por COVID-19- dormía. Una vez dentro, según las primeras versiones, el chico arremetió contra la mujer con un elemento cortopunzante, causándole varias heridas. Luego, se habría apropiado de un teléfono celular.

Desde entonces, se encuentra alojado en el Centro Juvenil Santa Rosa. Ayer, se concretó la audiencia de prisión preventiva. El fiscal Penal Juvenil, Guillermo Narváez, aclaró que la privación de la libertad es una “medida excepcional y extraordinaria” que se aplica en casos graves, en los que hubo violencia. A la vez, admitió que debe ser “por el menor tiempo posible; es la última ratio”.

“El hecho reviste de gravedad”, destacó. Para el representante del Ministerio Público Fiscal, existe peligro procesal –por la entidad del delito en cuestión-. A su criterio, teniéndose en cuenta el ‘interés superior del niño’, consideró que “se deben dar todos los recursos para el desarrollo personal. Lo más conveniente es la privación de la libertad”.

El fiscal remarcó que según las pericias, presenta un problema de adicción, no tiene contención familiar y se encuentra en una situación de abandono. “Perdió el ejemplo y la autoridad. Necesita de un abordaje interdisciplinario; evaluar su vida y ayudarlo al cese del consumo. Desde los 12 años consume marihuana y a los 14 se inició con las pastillas. Nadie desconoce el hecho. El sistema punitivo debe dar una respuesta para la mujer y el chico”, señaló.

Además, consideró que este adolescente se encuentra superado por su “penosa vida que lo llevó a delinquir de manera feroz”.

Sobre el “hecho lamentable”, el fiscal destacó que ejerció una “violencia inusitada”. Detalló que el chico eligió “el lugar, la víctima y el modo”. Usó un cuchillo –resaltó-; saltó una tapia y le asestó múltiples heridas. “Sin dudas, se retira pensando que puso fin a su vida. Se secuestró el celular, el cuchillo con manchas y prendas de vestir manchadas. Se esperan más pruebas y la investigación sigue. La prueba lo incrimina. Actuó con conciencia y capacidad de culpabilidad. Fue astuto, ingresó sin zapatillas, en un horario planificado. En cierto modo, reconoció su responsabilidad en las pericias”, describió.

Por ello, para Narváez, “la mejor respuesta”, tanto para la seguridad social y ante el temor de la víctima, en particular, es un abordaje profundo ante su situación, con la prisión preventiva. “No hay otra medida alternativa que pueda suplir”, destacó.

De acuerdo con el pedido del fiscal, la medida es por el plazo máximo. Es decir, durante dos meses deberá permanecer en el Centro Juvenil Santa Rosa.

A su turno, el defensor García consideró, en primer término, que en el marco del estudio toxicológico debió ser sometido a una extracción sanguínea. Es decir, se debieron realizar “pericias más finas”.

Con relación a la situación del adolescente imputado, precisó que “nadie trató de ayudarlo; no puede pagar esas consecuencias. Él está sentado acá. El Estado debe estar cuando salga por la puerta para que no llegue a algo más serio”, advirtió.

A su criterio, no existe riesgo procesal. Por ello, solicitó “morigerar” la privación de la libertad, con las medidas pertinentes, en el domicilio y con restricciones. Para la defensa, esta medida “actuaría positivamente”. No obstante, reconoció que “la opinión pública” se encuentra “caldeada”. “Con ayuda del Estado puede reencauzar su vida”, estimó.

En este contexto, detalló que puede estar bajo el cuidado del padre, quien puede cumplir con los deberes de cuidado. Además, se puede colocar una tobillera electrónica o consigna policial en la puerta de su casa. A la vez, aclaró que el pedido no consiste en dejarlo libre sino en “morigerar, con el contralor del Estado. No es un beneficio, sino un derecho. La Justicia ante la sociedad es que la Justicia actúa conforme a derecho”.

Por su parte, la asesora de Menores Sandra López Gardel consideró que no habrá satisfacción de derechos en el Centro Juvenil. Remarcó que es un adolescente marcado que por “condiciones especiales”, por lo que se debieran tomarse medidas alternativas. “Como estado, hemos llegado tarde”, advirtió.

Luego, la audiencia pasó a un cuarto intermedio. Pasado el mediodía, el juez de Control de Garantías Penal Juvenil Rodrigo Morabito resolvió confirmar la prisión preventiva. Estipuló un plazo de 45 días, para que continúe alojado en el Centro Juvenil Santa Rosa.

Una chica

En otro orden, fuentes policiales informaron que el domingo por la noche, pasadas las 21, efectivos de la Comisaría Quinta, en la zona oeste capitalina, realizaban un recorrido por la plaza de Villa Cubas. Según se precisó, en la esquina de las calles General Lavalle y General Roca, una adolescente de 15 años les contó que una chica de 14 años le habría sustraído su teléfono celular.

De inmediato, en ese espacio verde, los policías procedieron a la demora de la chica sindica. A la vez, recuperaron el celular. Por el hecho, tomó participación la Fiscalía Penal Juvenil, desde donde se indicaron las medidas a seguir.n

Seguí leyendo

Te Puede Interesar