Dos vecinos terminaron hospitalizados tras una violenta pelea por la basura en avenida Choya
Fueron agredidos a pedradas en medio de una discusión por la acumulación de residuos. También atacaron al camión recolector.
Un grave episodio de violencia urbana se registró en las últimas horas en la avenida Choya, donde dos vecinos resultaron lesionados luego de ser agredidos a pedradas en medio de una fuerte discusión vinculada a la acumulación de basura en la vía pública.
Según relataron testigos, el conflicto se inició cuando residentes del sector, cansados de la constante presencia de residuos domiciliarios en canteros y veredas, recriminaron a otros vecinos por arrojar desechos en plena calle, sin respetar horarios ni los espacios destinados a la recolección.
La situación escaló rápidamente cuando los acusados comenzaron a arrojar elementos contundentes contra quienes realizaban el reclamo y también contra el camión recolector que se encontraba cumpliendo su recorrido habitual. En medio de la agresión, dos vecinos sufrieron lesiones y debieron ser trasladados a un centro de salud para recibir asistencia médica.
Uno de los heridos, de apellido Silva, fue quien sufrió las consecuencias más graves del ataque y radicó la denuncia correspondiente en el Recinto Judicial N° 8, donde se instruyen actuaciones para determinar responsabilidades.
El episodio generó preocupación entre frentistas y trabajadores municipales, quienes advirtieron que este tipo de situaciones se repite en distintos puntos de la avenida, especialmente en el sector norte de la ciudad. Señalaron que, pese a los recorridos reforzados, la colocación de contenedores y la difusión de horarios de recolección, la basura continúa acumulándose.
Vecinos también indicaron que la problemática se agrava por la actividad de personas que realizan cirujeo y acumulación de residuos, lo que genera focos permanentes de desorden y conflictos.
En ese contexto, algunos frentistas no descartan que, de persistir los ataques, el camión recolector deba realizar su recorrido con custodia policial para resguardar la integridad de los trabajadores municipales y de quienes intentan mantener la limpieza del barrio. La reiteración de estos hechos pone en evidencia una problemática que ya no es únicamente ambiental, sino también social y de seguridad, en una de las arterias más transitadas del norte capitalino.