A punta de pistola, el sábado a la noche

Vestidos de policías asaltaron a la distribuidora de Quilmes

Cubiertos con cascos protectores, sorprendieron a la dueña de la empresa y a un empleado. Habrían sustraído un bolso con más de un millón de pesos. La Justicia ordenó secuestrar las imágenes captadas por las cámaras.
lunes, 22 de octubre de 2018 · 04:04

Fanny Díaz Dian, propietaria de la distribuidora Quilmes "Sucesión Reymundo Frías" - junto a un empleado fueron asaltados a mano armada la noche del sábado y según se informó, los delincuentes habrían sustraído al menos un millón de pesos correspondiente a la recaudación del día. 

Fuentes vinculadas a la investigación informaron que aproximadamente a las 23.30, el policía que habitualmente permanece apostado en las instalaciones ubicada por avenida Alem al 600 como adicional, se retiró en el horario acostumbrado -a las 23-, y poco después ingresaron los maleantes. 

"A las 23.30 aproximadamente se fue el policía y sobre lo que pasó después hay dos versiones. Por un lado se dijo que a los pocos minutos de su salida del local alguien llamó a la puerta de la empresa y dijo 'Pelado, abríme que me olvidé la campera'. Minutos después se perpetraba el asalto", indicaron las fuentes. 

Señalaron que en la segunda versión, a uno de los maleantes llamó por el portero, se hizo pasar como hermano de la propietaria, quien posteriormente habría habilitado el acceso de los delincuentes. 
Según la propietaria, los protagonistas fueron dos masculinos vestidos de policías. 

El hecho

En coincidencia, se informó que dos hombres de aproximadamente 1.70 metros de altura, vestidos de policía, con chalecos antibalas, casco protector y armas de fuego ingresaron rápidamente a las instalaciones y redujeron a la mujer y al empleado. 
"Uno de ellos se fue derecho a donde estaba el bolso con la plata. El otro amenazó al empleado, a quien tras hacerlo recostar en el piso le apuntó con la pistola a la cara", informaron a El Ancasti. 

Según los testimonios, a pesar de que uno de los malvivientes había tomado la importante suma, las amenazas y el pedido de más dinero a las dos personas se repitieron durante varios minutos hasta que decidieron retirarse del lugar. 
Una vez en la calle, se habrían fugado junto a otro sujeto, el que los estaría esperando a bordo de un automóvil. 
Otras fuentes vinculadas a la investigación informaron que el hecho fue perpetrado con inusitada violencia y que, a pesar de que no hubo heridos, las dos víctimas "quedaron en estado de shock y con tanto miedo que ahora hasta temen ingresar a las instalaciones". 

Tras el asalto, las víctimas rápidamente dieron aviso al Comando Radioeléctrico desde donde se dio participación a la comisaría Primera. Mientras un grupo de agentes auxiliaba a la pareja asaltada, otros policías recorrieron la zona en busca de los maleantes, sin éxito. 

Finalmente, se pudo conocer que desde la Fiscalía de instrucción N°3, a cargo de Javier Herrera se solicitó el secuestro de las imágenes registradas por las cámaras de seguridad instaladas en el local comercial y en las inmediaciones. 
También se realizó trabajo fotográfico y la toma de huellas dactilares. 

En el 2007 fueron asaltados mientras atendían a clientes

A fines de  diciembre  de 2007 la distribuidora  Quilmes fue asaltada a mano armada por dos delincuentes, quienes aprovechando la presencia de clientes -los que fueron amedrentaron con armas de fuego-, y sustrajeron una importante  suma de dinero en efectivo. En esa ocasión el policial que estaba apostado como adicional fue golpeado por uno de los maleantes en pleno atraco.

A media mañana los delincuentes, con los rostros cubiertos por gorras y remeras, llegaron a bordo de una motocicleta que dejaron estacionada sobre calle San Martín. Ingresaron a la oficina de ventas donde una niña, de 9 años, que acompañaba a una cliente, al oír los gritos de los delincuentes salió corriendo hacia la calle. Rápidamente, mientras uno de los delincuentes intimidaba a la clientela, el otro ingresó a  una oficina donde estaba Fanny Díaz Dian con empleados y tras romper la alarma de seguridad, juntaron el dinero que había en las instalaciones y se fugaron. 

Durante el asalto un empleado alcanzó a llamar a la Policía los que llegaron minutos después de que los maleantes escaparan en moto. 

Finalmente, en agosto de 2009, Walter José Agüero (35) fue hallado culpable del asalto. El tribunal de la Cámara Penal N°2 lo condenó a ocho años de prisión. La pena debió ser unificada con los 25 años de prisión impuestos en dos condenas previas por la Cámara Penal N°1.

 

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