El miércoles por la noche la Policía de Fiambalá debió trasladarse hasta el complejo termal de esa localidad para intervenir en un confuso episodio que terminó con acusaciones cruzadas en la sede judicial.
El miércoles por la noche la Policía de Fiambalá debió trasladarse hasta el complejo termal de esa localidad para intervenir en un confuso episodio que terminó con acusaciones cruzadas en la sede judicial.
La jefa comunal manifestó que, a poco de arribar al sector de cobro en el ingreso a Las Termas, donde junto con su chofer habían detenido la marcha, fue entonces cuando Mamaní descendió de un automóvil blanco. “Sin mediar palabras comenzó a golpear con puñetazos y patadas a la camioneta, a la vez que inferir amenazas de todo tipo. Ante tal situación decidimos poner en marcha el vehículo oficial, avanzar al complejo termal y dar aviso a la policía, quienes llegaron al lugar a los pocos minutos para luego regresar a la Comisaría donde hemos realizado la denuncia correspondiente”, subrayó Paulón.