Sin embargo, nunca se firmó el contrato de ejecución y puesta en servicio del proyecto, por lo que todo quedó en palabras y buenas intenciones.
Otras controversias absurdas
A pesar de sus bondades naturales el proyecto Vaca Muerta siempre estuvo rodeado de la ineptitud de una clase política todavía sometida al modelo de la vieja Argentina del siglo 19. Recientemente fue el conflicto absurdo planteado por el gobernador de la Pcia. de Bs As. a raíz de la radicación elegida en Rio Negro para la construcción de un puerto y la instalación de las plantas de licuefacción del gas natural. Trataba el tema desde la perspectiva de creer que estas dos provincias eran parte de dos países distintos.
Axel Kicillof pasaba por alto que la elección de Río Negro fue la conclusión razonable de una consultora internacional que lleva el nombre de su fundador, Arthur D. Little, (https://www.adlittle.com/en), una compañía con su sede central en Bruselas y con operaciones en todo el mundo. Para ellos, la profundidad de sus costas entre 35 y 40 metros hace posible el amarre de los grandes barcos metaneros de gas licuados que el puerto de Bahía Blanca, por la limitación de la profundidad de sus aguas no ofrece. Esto sin contar que la provincia patagónica ofrece al proyecto la exclusividad en el uso de sus aguas, la disponibilidad de terrenos, baja interferencia con otras actividades sociales y económicas y la posibilidad de diseñar una infraestructura dedicada al proyecto de Vaca Muerta exclusivamente, que Bahía Blanca no puede ofrecer por ser un puerto esencialmente cerealero. No de arriba se dice que se necesitarían amarrar tres barcos metaneros en Bahía Blanca para cargar lo que un solo barco puede hacerlo en Punta Colorada, Río Negro, si se construyera su puerto
Esta ventaja en el transporte, más la producción de Vaca Muerta, más la cercanía de su ubicación en relación a Punta Colorada harían de Argentina el quinto productor mundial de gas licuado.
El desenlace
La decisión de Petronas llegó en el momento justo en que debía confirmar para diciembre de este año, 2024, una inversión de 180 millones de dolares con el fin de terminar los detalles ingenieriles de la planta de licuación de gas natural en Punta Colorada, que incluía la construcción de un puerto exclusivo y privado para exportar gas licuado (no cereales).
Según pudimos leer entre líneas en los medios, la resolución de la empresa tuvo que ver con algunas actitudes controversiales del lado argentino, entre ellas la de involucrar en el proyecto a varias empresas más, algunas internacionales, otras nacionales, actuando al margen del administrador del proyecto, Petronas. Obviamente, esto suena a irracional en cualquier lugar del mundo. Una obra, para no caer en un caos, no puede tener múltiples direcciones ejecutivas a cargo. Sin embargo, parece que YPF no piensa lo mismo.
Así, como dijimos más arriba, mientras YPF trataba de implementar su acuerdo verbal con Petronas para su mega inversión, por otro lado estaba involucrada en un proyecto similar de licuación de gas con la firma PAE-Golar, también en Rio Negro, un juego “a dos puntas” que, obviamente, suponemos que afectó la relación con Petronas, como para abrirse del proyecto. (https://dialogue.earth/en/energy/391030-argentina-eyes-a-risky-gamble-on-gas-exports). (https://finance.yahoo.com/news/ypf-petronas-target-fid-argentine-130501358.html)
También trascendió que a esto se agregaron otras consideraciones que van más allá de lo estrictamente técnico y tocan la poca confianza que proyecta nuestro país en el mundo a través de su dinámica política y económica, dominada la primera por la recurrencia de ciclos antagónicos entre economías abiertas y cerradas a lo largo del tiempo y lo segundo por la carencia de un modelo de desarrollo definido y definitivo que sea reconocido por las elites que actúan en el marco político y se turnan en el poder cada 4 años. En pocas palabras, se nos ve como un país a la deriva, lo cual complica nuestra imagen.
La realidad es que ahora, como producto de esta indefinición, desapareció de la escena la posibilidad de acceder a unos 30.000 millones de dólares que, como idea solamente y no firmada, se había puesto sobre la mesa hace un par de meses nomás. Recordemos que tal inversión iba a financiar la producción de 30 millones de toneladas por año de gas licuado a partir de 2031, equivalente a 120 millones de metros cúbicos por día, con un beneficio anual para el país de unos 15.000 millones de dólares por año o más.
Obviamente, esto descolocó al gobierno nacional que, en Julio de 2024, a través del vocero presidencial Manuel Adorni había anunciado la inversión de 30.000 millones de dólares. Pero, esto no es lo peor: ahora sale a la luz el hecho de que, en realidad, nunca hubo un acuerdo firmado entre Petronas e YPF para hacer tal inversión. Ahora se pretende disimular las consecuencias de tal situación aduciendo que, de todas maneras, el proyecto sigue adelante a través de la participación de otras compañías. Así, el presidentede YPF Horacio Marín a su regreso de una conferencia en Houston dijo que “Si Petronas no continúa, YPF va a seguir adelante. Es un proyecto que tiene mucho interés. El proyecto no depende exclusivamente de Petronas. Pueden ingresar otras compañías. Hay mucho interés en el mundo por el proyecto Argentina LNG".
Posiblemente esta idea inspire la otra de recurrir a China, el “demonio socialista” constantemente condenada directa o indirectamente desde el poder por los adalides defensores del libre mercado, para salvar a Vaca Muerta como proyecto. ¿De qué otra forma podemos explicar ahora la decisión del presidente Miley de visitar aquel país en enero de 2025?
Mientras tanto, recurramos a la competencia de Petronas: PAE-Golar
Proyecto PAE-Golar
La compañía PAE (Pan American Energy), la cual ya firmó un acuerdo en Julio 2024 con la noruega Golar, constituyen una firma especializada en infraestructura marítima de licuefacción de gas natural (FLNG en inglés-Floating Liquified Natural Gas), la cual invertiría 2.200 millones de dólares para producir 2,45 millones de toneladas por año (MTPA) de gas licuado a partir de 2027. Esta planta flotante identificada como Hilli FNLG está operando hoy en la costa de Camerún.
Golar tiene en sus planes ampliar su operación hacia 2027 con otra planta de licuación flotante ya contratada con la firma CIMC Raffles, originaria de China y con plantas operando en Brasil, México y Europa, además de China y otros países (https://www.cimc-raffles.com/en/list-8-1.html), para producir otros 3,5 millones de toneladas de gas licuado por año en una segunda etapa, seguramente hacia 2030. El total de su producción llegaría asía unos 6 millones de metros cúbicos de gas licuado por año. En total, el proyecto PAE-Golar procesaría unos 11 millones de metros cúbicos de gas natural por día (MMm3/d), que le llegará a través de una extensión de 50 km desde el gasoducto San Martín que viene desde Tierra del Fuego. Si se compara este proyecto de PAE de 6 millones de m3 de LNG por año con el Proyecto GNL con Petronas, que prometía 30 millones de toneladas de gas licuado por año, es fácil comprender lo que se perdió.
La ventaja de operar desde unidades flotantes es que reduce los gastos a la mera instalación y operación de la planta. Por lo tanto, elimina los gastos terrestres de construir una en tierra firme, que demandaría la construcción de un puerto permanente, costeado por nuestro país. También se dice que una planta flotante elimina los riesgos derivados de la inestabilidad política y económica y que la responsabilidad por la licuación del gas recae solamente en el dueño de la planta que lo licúa, no en quienes extraen el gas y lo transportan a la planta flotante. Naturalmente, esto abre las puertas a la participación de empresas locales como Tecpetrol, Pampa, Pluspetrol y CGC. Pero, por ahora, esto no pasa de las conversaciones por ahora.
Aquí conviene aclarar que, según se informa, el mercado doméstico y el regional conformado por los países vecinos no son suficientes para absorber y transformar en negocio todas las reservas que ofrece Vaca Muerta. Esto obliga a las empresas a encontrar nuevos mercados, una tarea nada fácil si se recuerdan los planes mundiales de desfasar la producción y utilización de combustibles fósiles contaminantes que empeoren el calentamiento global, de 2030 en adelante. En esa clave, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, señaló hace muy poco en un evento organizado por el IAPG en Houston que “el GNL es el único proyecto que permitirá monetizar el gas de Vaca Muerta, porque Brasil nunca firmará un contrato de compra de gas a 20 años”.Lástima que el proyecto ahora no exista.
Vaca Muerta ante el futuro
Los beneficios que Vaca Muerta podría haber representado a futuro se pueden anticipar de la evaluación de la demanda de Gas Natural a futuro. Por mencionar una, la de la compañía BP (British Petroleum) dice que la alta demanda de las economias emergentes de Asia, combinadas con la interrupción de las exportaciones desde Rusia por la guerra de Ukrania ha hecho que el consumo de gas natural (NG) haya aumentado 8 veces en los últimos 5 años, pero que la demanda futura dependerá de la velocidad de la transición hacia fuentes de energía menos contaminantes. Según BP, si se sigue en la trayectoria actual, de 2023 a 2050 el aumento del consumo de gas natural pasará de 4.000 billones a 5.000 billones de metros cúbicos. La lógica es que el Gas Natural produce menos gases de invernadero, al producir un 40% menos de dioxido de Carbono que el carbón y un 30% menos que el petróleo. Pero, por otro lado, si se apunta a eliminar la producción de contaminantes (Net Zero) el consumo respecto a 2023 bajará en 4.000 billones a 1.800 billones de metros cúbicos de gas natural. (https://www.bp.com/en/global/corporate/energy-economics/energy-outlook/energy-demand/natural-gas.html)
Por lo tanto, aunque se estima que la demanda de Europa baje, como Alemania que para 2030 planea reemplazar los fósiles con hidrógeno, el aumento de la demanda mundial de gas natural durante la transición hacia fuentes menos contaminantes seguirá aumentado. Aclaremos que China e India, las mayores economías emergentes del mundo, siguen usando el carbón como su principal fuente de energía, mientras que Inglaterra acaba de cerrar su última central eléctrica funcionando con carbón, como parte del plan de descarbonizar su economía. Nos referimos a la Central Ratcliffe, construida hace 142 años, a comienzos de la Revolucion Industrial. Italia planea lo mismo para 2025, Francia en 2027, Canadaen 2030 y Alemania en 2038. Japón y Estados Unidos no han fijado fecha todavía. (https://www.rfi.fr/en/international-news/20240930).
Por lo tanto, Vaca Muerta se inserta dentro de este contexto.Hacia 2032 el proyecto YPF-Petronashabría producido entre 25 y 30 MTPA de gas licuado de haber seguido en pie. Esto habría implicado el procesamiento de unos 240 millones de metros cúbicos diarios de gas natural que le llegarían a través de tres gasoductos. Se dice que la producción actual ronda en los 120 millones de metros cúbicos de gas natural. Todo esto pondría a nuestro país en el tope del rating latinoamericano de productores de gas licuado, pasando a Perú que produce 4,45 MTPA, y Trinidad-Tobago con 14,8 MTPA. El tiempo dirá, si se reemplaza a Petronas con otro inversor del mismo nivel.
Conclusion
Vaca Muerta fue descubierta en 1931 por un norteamericano, Charles Edward Weaver. Van a cumplirse 100 años desde entonces y todavía no podemos diseñar un plan para aprovechar este recurso energético. Algo anda mal y no es entre la gente, sino en la falta de compromiso con el propio país entre las elites que lo gobiernan.