jueves 2 de abril de 2026
Cara y Cruz

El fetichismo del avión

El uso del avión sanitario es el tema más trajinado por la oposición catamarqueña, que ha adoptado como sistema tender sospechas sobre cada vuelo que se realiza sin constatar sus motivos. Con este permanente disparo al bulto, en el que cada tanto acierta un perdigón, ha conseguido instalar una idea que repite como un mantra: el 90% no obedecen a razones sanitarias.

De dónde sale esa cifra, nadie lo sabe. Debería ser fácil corroborarla, porque las conjeturas sobre los motivos de los viajes se disparan a través de las redes sociales con mapas, tiempo de vuelo y costos estimados, de modo que deberían tener precisiones sobre la cantidad de vuelos realizados y cuántos de ellos se correspondieron con las funciones asignadas a la aeronave. Pero eso ya requiere de esfuerzos mayores que ironizar por Twitter.

La última controversia fue ejemplar. El Lear Jet 75 Liberty fue a El Calafate, provincia de Santa Cruz y “lugar en el mundo” de la vicepresidenta Cristina Kirchner. Destino tan singular, en vísperas electorales, estimuló la imaginación de los críticos.

"El avión sanitario de Raúl Jalil pasando Neuquén con dirección al sur, finde largo. Tal vez Lucía Corpacci tenga alguna excusa para justificarlo. Lo primero que voy a hacer (cuando sea Gobernador) es el decreto prohibiendo el uso del avión para estas cosas", posteó el senador nacional Flavio Fama.

El presidente del PRO, Carlos Molina, consideró indispensable su aporte. "¿A dónde va el avión 'sanitario' de Catamarca en un feriado? ¿A un hospital del Calafate o del Perito Moreno? Lo sabremos cuando aterrice", planteó.

"Misterio develado –continuó el relato luego-. Aterrizó justo para la hora del almuerzo en el Hospital CFK. El enfermo va a comer centollas de entrada y cordero patagónico de plato principal, para luego ser internado en terapia intensiva".

Luego advirtió del "regreso récord en su vuelo misterioso".

"Dos horas y 16 minutos duró el almuerzo en el Hospital CFK. No sabemos si lo dejaron al enfermo o lo traen de nuevo", finalizó.

El diputado provincial Luis Lobo Vergara no dudó en prenderse a las especulaciones. "¿Quién viaja? ¿Fueron a llevar o traer? Al igual que en Chaco, Catamarca Cambia en octubre. A 4.000 dólares la hora de vuelo, unos cuantos catamarqueños hubieran salido de la pobreza ahorrando el viaje del feriado", se indignó.

Su colega Tiago Puente: "Hace una semana también lo utilizó para ir al festejo en Tucumán. En octubre tenemos la oportunidad de acabar con el Clan Jalil. Bastante caro nos sale mantener los lujos de la oligarquía".

El Gobierno informó por la tarde sobre "el traslado en el avión sanitario de una paciente oriunda de Catamarca que se encontraba internada en el Hospital 'El Calafate Gobernador Cepernic-Presidente Kirchner', en Santa Cruz”.

Un episodio similar se produjo en enero, cuando el avión trajo una mujer con la cadera fracturada desde Mar del Plata. Hasta que el Gobierno informó sobre los motivos del viaje, varios referentes de la oposición se dedicaron a juntar reacciones en sus redes sociales con ironías sobre un presunto viaje con fines recreativos.

Por supuesto, al Gobierno le sería fácil desmentir las apreciaciones opositoras con una lista de los viajes realizados, pero en tal caso dejaría expuesto el porcentaje que no se ajustó a lo sanitario y explicar los motivos.

El asunto es que se siembran sospechas indiscriminadamente y se mantienen incluso después de que el Gobierno asegura que el vuelo objetado fue sanitario, sin poder avanzar en más detalles debido a los derechos que tienen los pacientes trasladados a que se resguarde su información personal.

Cuando el uso del avión es inadecuado, bien están las críticas, pero sería bueno también que los opositores se retracten cuando erran el viscachazo. O mejor aún: que verifiquen de qué se tratan los vuelos antes de abrir la boca.

No vaya a ser que alguna vez requieran de los servicios que con tanto entusiasmo desacreditan.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar