Editorial

Estímulo de corto alcance

Frente a una recesión devastadora de la actividad económica y con cada vez peores...
miércoles, 12 de junio de 2019 · 04:18

Frente a una recesión devastadora de la actividad económica y con cada vez peores consecuencias en el plano laboral y social, el Gobierno nacional empezó a tomar algunas medidas que buscan estimular el consumo y llevar alivio a determinados sectores de la industria.

La más reciente de ellas fue el plan “Junio 0km”, por el cual subsidia la venta de vehículos nuevos de baja y mediana gama, con montos de $50.000 para autos cuyo valor no supere los $750.000 y de $90.000 para aquellos con precios superiores a ese valor. Quedan exceptuados, por cierto, los de alta gama. 

Y ayer anunció una ampliación del plan de descuentos para las ventas de unidades de todas las empresas y marcas importadoras del país. El secretario de Industria, Fernando Grasso, fundamentó la medida por el hecho de que se están obteniendo “buenos indicadores en los primeros días de la implementación del programa y con esta novedad se amplía la oferta a todo el sector”, expresó.

El presidente de la Asociación de Concesionarios Automotores de la República Argentina (ACARA), Ricardo Salomé, dijo que el programa “Junio 0km” significó un cambio de tendencia importante para el sector”. Y aseguró que el público volvió a los salones de ventas y que hubo un aluvión de consultas por internet que “ya está impactando en el promedio diario de patentamientos”.

En igual sentido, Hugo Belcastro, presidente de la Cámara de Importadores y Distribuidores Oficiales de Automotores en Argentina (CIDOA), indicó que “este tipo de medidas inyectan dinamismo en el mercado y multiplican las ventas para todo el sector”.

Las bonificaciones –que en muchos casos se suman a las que ya empezaron a ofrecer las automotrices antes del plan oficial- se aplican exclusivamente a las operaciones de venta de contado o financiadas a través de créditos prendarios, pero no así para los automóviles que se adjudican por planes de ahorro previo.

Sin embargo, otros empresarios del sector descreen que este plan, cuya duración es de apenas un mes, pueda reducir tanto las miles de unidades que se acumulan como stock en las automotrices como para frenar otras tantas miles de suspensiones de trabajadores que ya se vienen realizando en el sector desde el año pasado.

Menos aún para reactivar la actividad y apurar decisiones de inversión que están congeladas a la espera de señales económicas de mediano y largo plazo. Es que todos asumen que se trata de una medida temporal, inspirada más por las urgencias electorales del Gobierno que por una política firme de incentivo a la producción y el consumo.

De hecho, según informaron fuentes de las concesionarias catamarqueñas a este diario, el plan “Junio 0km” solamente alcanza para vender autos en stock que han tenido poca salida en los últimos meses; incluso de modelos que ya dejaron o dejarán de fabricarse este año. 

Es por esa razón que las medidas de reducción de costos de producción que apuraron las automotrices en Argentina entre fines del año pasado y los primeros meses de 2019 siguen inalterables. A saber, hay más de 7 mil trabajadores suspendidos por la caída de las ventas, que en el primer trimestre alcanzó al 50% en total.

De manera tal que un plan de incentivo de un mes representa apenas un charco de agua en un desierto. Y no es con parches coyunturales como se podrá lograr la reactivación de la economía del país. 

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