Más de 700 personas, incluidos 103 niños, murieron en el Líbano por ataques israelíes
La violencia provocó además el desplazamiento de más de 800 mil personas, mientras crecen las advertencias internacionales por el impacto humanitario.
El número de víctimas por los ataques de Israel contra el Líbano ascendió a 773 muertos, entre ellos 103 niños, mientras que los heridos ya suman 1.933 desde el inicio de la guerra entre Israel y el grupo chiíta Hezbolá el pasado 2 de marzo, según informó el Ministerio de Salud libanés.
La cartera ha observado asimismo un aumento notable en las cifras de víctimas menores de edad desde el día anterior, de modo que los menores fallecidos han pasado de 98 a 103, y los heridos, de 304 a 326, en una sola jornada. A esto se suma que más de 800.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares en apenas diez días desde que Israel y la milicia chiíta intercambiaron sus primeros ataques, después de que la ofensiva sorpresa de Israel y Washington contra territorio iraní acabara con la vida del entonces líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei.
El Ejército de Israel aseguró en una nota que 350 miembros del grupo chiíta han muerto en sus ataques contra el Líbano. A su vez, al menos ocho personas murieron y otras nueve resultaron heridas en un ataque israelí contra un edificio en la zona de Al Fawwar, a las afueras de la ciudad meridional libanesa de Sidón, una zona alcanzada de forma cada vez más frecuente.
La palabra del líder libanes
Mientras tanto, el líder Hezbolá, Naim Qassem, aseguró que sus filas están preparadas para enfrentar un potencial intento de avance israelí en el sur del Líbano y defendió que están luchando para defender a su país, no a terceros. “Cuando amenaza con una incursión terrestre, le decimos que eso no es una amenaza, sino una de las muestras del fracaso en el que caerá”, sentenció el secretario general del movimiento político y armado en un discurso televisado, el segundo desde el inicio del conflicto el pasado 2 de marzo. “Cada vez que hay un avance o una incursión, los combatientes de la resistencia, con su acción sobre el terreno, logran obtener ganancias y algunos resultados al enfrentarse a este enemigo de cerca. Por eso afirmamos que el enemigo ahora no tiene la capacidad de alcanzar sus objetivos”, agregó.
El jueves, el ministro israelí de Defensa, Israel Katz, amenazó al Gobierno libanés con tomar su territorio si no aprende a controlarlo para evitar que Hezbolá lo utilice para atacar el norte de Israel, al tiempo que ordenó al Ejército prepararse para expandir la actividad en el país vecino. Qassem respondió a las declaraciones de Katz asegurando que no serían capaces de alargar una invasión en el tiempo ni de consolidar su presencia en el Líbano.
En este contexto, el líder de Hezbolá argumentó que, por parte de su grupo, la lucha contra Israel busca defender al Líbano, entre acusaciones de que ha estado actuando en favor de Irán en medio de los bombardeos israelíes y estadounidense contra su aliado. Las tropas israelíes comenzaron su ofensiva aérea contra el Líbano el pasado 2 de marzo, después de que la formación chiíta lanzara un ataque simbólico contra Israel en respuesta a la muerte del entonces líder supremo iraní, Ali Jameneí.
Sin embargo, durante su intervención, Qassem consideró que el momento ofrecido por la guerra de Irán para iniciar sus ataques contra Israel fue el adecuado, después de 15 meses de alto el fuego en los que las fuerzas israelíes continuaron bombardeando el Líbano prácticamente a diario. Por ello, el clérigo chiíta apuntó que el objetivo debe ser poner fin a la agresión israelí y no a su formación, al defender que la palabra “rendición” no existe en su diccionario y al llamar al Gobierno libanés a que deje de hacer concesiones en medio del estallido de violencia.
La semana pasada, el Consejo de Ministros del Líbano decidió ilegalizar las actividades armadas de Hezbolá y prometió desarmarlo en respuesta al ataque unilateral que hizo estallar la actual oleada de bombardeos israelíes. Desde entonces, las autoridades están volcadas en buscar una salida negociada al conflicto, hasta ahora sin éxito. “El movimiento diplomático en el Líbano ha fracasado estrepitosamente, el Gobierno libanés no ha logrado ni garantizar la soberanía ni proteger a sus ciudadanos”, sostuvo Qassem.
Impacto humanitario
Por su parte el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, llamó a reunir 325 millones de dólares en ayuda humanitaria para apoyar al país en la crisis de desplazados provocada por la guerra. “El objetivo es mantener y ampliar la asistencia vital durante los próximos tres meses, incluyendo alimentos, agua potable, atención médica, educación, protección y otros servicios esenciales”, dijo Guterres durante una conferencia en la oficina del primer ministro libanés a la que asistieron representantes de agencias de la ONU y países donantes.
El Comité Internacional de Cruz Roja (CICR) alertó que el aumento de los ataques israelíes contra Líbano están provocando un empeoramiento del impacto sobre los civiles y de las infraestructuras de vital importancia en territorio libanés. La jefa de la delegación del CICR en Líbano, Agnès Dhur, ha lamentado en un comunicado el incremento de los ataques en el sur del país, en el valle de la Becá y Beirut, al tiempo que ha manifestado que las alertas de evacuación emitidas por el Ejército israelí cada vez afectan a áreas más amplias del país y provocan oleadas significativas de desplazamientos.