El Papa acercó una silla y dio de comer a un guardia suizo
La anécdota fue recogida por sitios católicos y rápidamente se extendió por toda la red.
Medios italianos y sitios online del mundo católico reprodujeron en las últimas horas una nueva anécdota del Papa Francisco, famoso ya por sus pequeños grandes gestos y por romper las formas rígidas del protocolo en el Vaticano. Vocero oficiales de la Santa Sede no desminitieron el hecho.
Ocurrió durante una madrugada, días pasados, cuando el Papa salió de su departamento en la residencia de Santa Marta y se encontró en el pasillo con uno de los guardias suizos, de turno. Al ver que el soldado había estado en servicio toda la noche, le acercó una silla y le trajo un sandwich para comer.