El papa Benedicto XVI pidió a la Iglesia católica en Cuba un renovado dinamismo evangelizador, que permita a los cubanos afrontar las vicisitudes cotidianas con fortaleza y amor, en un mensaje difundido por la televisión estatal.
Hagan de ese tiempo de gracia un fermento de renovado dinamismo evangelizador que lleve a todos a afrontar las vicisitudes cotidianas con fortaleza y amor, dijo el pontífice en su mensaje, leído en la misa por el comienzo en esta fecha del año jubilar, que celebra los 400 años del hallazgo de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona nacional.
El oficio, realizado en el Santuario Nacional del Cobre (sudeste), contó con la presencia de los obispos de la isla, entre ellos el cardenal Jaime Ortega Alamino y fue transmitido íntegramente por un canal de la televisión nacional, en un horario estelar nocturno.
Una de las peticiones históricas de la Iglesia al gobierno comunista de Cuba -acceso a los medios- fue satisfecha puntualmente después de la histórica visita del papa Juan Pablo II a la isla, en enero de 1998.
Tras esa visita, las ondulantes relaciones de la Iglesia con el Estado -con períodos de enfrentamiento y otros de cohabitación- comenzó una aproximación, acentuada tras la sucesión del líder Fidel Castro, quien dejó el poder en 2006 por enfermedad y fue sustituido por su hermano Raúl.
En su mensaje, Benedicto XVI expresó sus deseos y esperazas de visitar próximamente esas nobles tierras, en una estancia prevista del 26 al 28 de marzo, en la cual oficiará misas campales en Santiago de Cuba (sudeste) y La Habana, y se entrevistará con Raúl Castro.