El atentado suicida se produjo ante un semáforo y cerca de una escuela primaria en el barrio de Al Midan.
La televisión estatal mostró imágenes de hombres que gritaban y mostraban restos humanos en bolsas de plástico, coches y autobuses afectados por la explosión, y manchas de sangre en el suelo.
El barrio de Al Midan fue escenario en los últimos meses de varias protestas contra el régimen de Bashar Al Assad. La explosión se produjo en un momento de gran afluencia en las calles, mientras muchas personas se dirigían a las mezquitas para participar en el tradicional rezo del viernes.
Los opositores al régimen apuntaron de inmediato a través de internet que el atentado fue perpetrado por las fuerzas de seguridad de Al Assad. Los hombres que mostraban las cámaras de televisión hablaron sin embargo de inmediato de terroristas islámicos.
Según la página web independiente Syria Politic, hasta el lugar del atentado llegaron ya miembros del Ministerio de Interior y de la misión de observadores de la Liga Árabe.
El atentado se produjo dos semanas después de que dos ataques suicidas mataran a 44 personas e hirieran a otras 166 en Damasco.