El atacante de 24 años dejó una carta. Según las autoridades, con un mensaje incongruente.
Once estudiantes murieron y 18 estudiantes y funcionarios resultaron heridos en una escuela de Realengo, suburbio del oeste de Río, por un ex alumno que abrió fuego antes de suicidarse, según el último balance dado a conocer por las autoridades.
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, rindió homenaje a los niños inocentes que perdieron su vida y su futuro en la masacre, y manifestó su repudio a este acto de violencia, contra niños indefensos.
Es una tragedia sin precedentes en Brasil, subrayó el ministro brasileño de Educación Fernando Haddad desde Porto Alegre (sur).
En América Latina un caso similar ocurrió en Argentina el 28 de septiembre de 2004, cuando un alumno de 15 años mató a tres compañeros de clase e hirió a cinco a balazos en la ciudad de Carmen de Patagones, 920 km al sur de Buenos Aires.
El secretario de Salud del Estado de Río de Janeiro, Sergio Cortes, precisó que son niñas la mayoría de los asesinados tras difundir el nuevo balance de muertos y heridos, en declaraciones a la oficial Agencia Brasil y a la cadena de TV Globo. Entre los heridos en tanto, habría funcionarios del colegio, según socorristas.
El ataque ocurrió a la hora de llegada de los estudiantes, en la escuela primaria municipal Tasso da Silveira, del barrio popular de Realengo, a la que asisten unos 400 alumnos de entre 9 y 14 años, edad hasta la que se extiende la enseñanza primaria en Brasil.
La policía acordonó el lugar para contener a una verdadera multitud de vecinos y padres de alumnos que buscan información sobre sus hijos, entre escenas desgarradoras de desesperación y desmayos. Testimonios
Elizer, un funcionario de correos que vive cerca de la escuela, señaló que dos niños heridos tocaron a su puerta.
Dos niños corrieron a mi casa, estaban disparando en todas las direcciones. Mi hija y mis dos sobrinos estaban allí. Pero están bien, contó a la AFP.
Eluzia, que vive en frente al colegio, dijo a la AFP que su hijo de 10 años logró escapar del ataque.
Él miró por la ventana al escuchar los tiros, y aunque no vio nada, comenzó a correr hacia la puerta y gracias a Dios está bien, explicó.
Vi mucha gente más corriendo, baleada, fue horrible, añadió visiblemente conmocionada. Este barrio es muy tranquilo, nunca imaginé que pasaría algo así.
Los 18 heridos son atendidos en un hospital cercano, en donde solo los familiares, autoridades y socorristas pueden ingresar, constató un periodista de la AFP. Algunos fueron trasladados al lugar en helicópteros.
Los bomberos identificaron al atacante como Wellington Menezes de Oliveira, de 24 años, que según el alcalde de Realengo era un ex alumno que se suicidó tras enfrentarse con la policía y dejó una carta con un mensaje incongruente.
Empleados de la escuela dijeron a los agentes que el joven llegó bien vestido, cargando una bolsa, y dijo que había sido llamado para conversar con alumnos, para una conferencia. Así logró tener acceso al tercer piso del edificio, donde se concentró el ataque, explicó el coronel Evandro Bezerra, portavoz del cuerpo de bomberos a la televisión local.Dejó una carta El joven de 24 años que asesinó a 11 estudiantes en una escuela de Brasil y después se suicidó, dejó una carta en la que dio precisas instrucciones sobre como debe ser su entierro, a la vez que pide perdón por el daño cometido.
La carta fue encontrada por la policía en el bolsillo del saco que tenía Wellington Menezes de Oliveira.
En la misiva el asesino dijo ser fiel seguidor de Dios y solicitó que su casa sea donada a alguna sociedad que cuide de animales abandonados.
También dio instrucciones para que su cuerpo sea lavado y preparado para el entierro y que sólo lo hagan los castos o los que perdieron su castidad después del matrimonio y no se involucraron en adulterio.