Veinte militares murieron y varios más fueron heridos en tres ataques ocurridos entre el viernes y el domingo al este de Argel, una región en la que Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) reivindicó hasta ahora todos los ataques contra las fuerzas de seguridad argelinas.
Cinco soldados murieron ayer por la mañana cuando los dos vehículos en los que circulaban cayeron por un barranco tras pisar unas bombas en Amal, a 70 kilómetros al este de Argel, informó a la AFP una fuente de la seguridad.
Una hora antes, un gendarme murió como consecuencia de las heridas provocadas por un artefacto explosivo en Burderbala, a 120 km al sureste de Argel, cerca de una obra perteneciente a una empresa china, según la misma fuente.
El viernes por la noche, un grupo terrorista atacó un puesto de vigilancia en Azazga, 140 kilómetros al este de Argel, matando a 14 militares e hiriendo a al menos otros 10, informó el sábado el diario El Watan en su sitio web.
Además de los militares, en el ataque habría muerto un asaltante, según habitantes de la zona contactados por teléfono desde Argel.
Estos ataques constituyen un golpe mediático de los grupos terroristas, denunció el domingo el ministro del Interior, Dahu Uld Kablia, citado por el diario El Khabar.
Los ataques se producen casi dos meses después del levantamiento del estado de emergencia.