El jefe del gobierno italiano, Silvio Berlusconi, actualmente implicado en tres procesos, entre ellos el conocido como Rubygate, desafió ayer a los jueces diciéndoles que no lograrán deshacerse de él.
No hay ningún crepúsculo del berlusconismo, dijo en un mitin de apoyo a Letizia Moratti, alcaldesa saliente de Milán (norte) y de nuevo candidata a las elecciones municipales de mitad de mayo. Apuesta
Hago la apuesta: no lograrán deshacerse de mí, ni siquiera esta vez, dijo Berlusconi dirigiéndose a la fiscalía de Milán, añadiendo que todas las acusaciones en mi contra son inexistentes. Lo he jurado por mis cinco hijos y mis nietos adorados, afirmó.
El Cavaliere acusó de nuevo a los fiscales de tener un sesgo de izquierda y de querer echarlo del poder.
No hay ni un solo hecho, entre los que me reprocha la célula roja de los fiscales de Milán, que se acerque a la realidad, dijo Berlusconi.
Berlusconi está siendo actualmente juzgado en el marco de tres casos: el de Mediaset, por presunto fraude fiscal con su imperio mediático; el Mills, donde está acusado de corromper a un testigo; y el Rubygate, donde se le acusa de haber pagado servicios sexuales a una menor marroquí llamada Ruby.