Obama dijo que Estados Unidos no impone su sistema pero que apoya derechos universales
El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, se refirió ayer a la participación de fuerzas estadounidenses en el conflicto de Libia al asegurar que su país no quiere imponer su sistema a otras naciones, pero sí apoya los movimientos en defensa de derechos universales.
En otro orden de cosas, el mandatario estadounidense admitió sobre el fin de su visita a Brasil que existen diferencias con este país, pero vamos a estar al lado de Brasil, juntos, no como socios senior y junior, sino como socios iguales, unidos por el espíritu de interés común y el respeto mutuo.
En un discurso pronunciado en el Teatro Municipal de Río de Janeiro, en el último de sus dos días de visita oficial a Brasil, Obama también recordó que el mundo es hoy testigo de una lucha por estos derechos (universales) en el Cercano Oriente y en el norte de África.
En toda la región hemos visto a jóvenes alzándose para exigir el derecho a definir su propio futuro. El cambio que ellos buscan debe ser realizado por el pueblo... No sabemos qué va a pasar, pero no debemos temer el cambio. Donde se prenda la luz de la libertad, ello hará que el mundo se vuelva más brillante, agregó.
Obama, quien el sábado autorizó desde Brasilia la participación de efectivos estadounidenses en una ofensiva militar contra Libia en respaldo a las fuerzas que se rebelaron contra Muamar Kaddafi, también se pronunció en este sentido en una entrevista exclusiva que publicó ayer la revista Veja.
No le corresponde a Estados Unidos imponer cambios. Los pueblos de la región son los que están luchando por sus derechos universales, y esto es positivo, dijo.
Según Obama, la ola de protestas en el Cercano Oriente conlleva desafíos y oportunidades históricas para Estados Unidos y, más significativamente, para los países de la región.
Cuando los pueblos se alzan en nombre de valores universales, sea donde fuere, es un momento prometedor. Rechazo la idea de que, en el mundo árabe, tenemos que elegir entre el statu quo y el extremismo, enfatizó.