El gobierno de Bolivia dispuso un subsidio de 755 millones de dólares para mantener los actuales precios de los combustibles en 2012, con lo que descartó ayer un nuevo gasolinazo como el que debió anularse el último día del 2010 por el masivo rechazo popular que generó.
Seguiremos con el precio congelado y para ello se destinaron unos 755 millones de dólares para el subsidio, dijo el vicepresidente Álvaro García Linera en conferencia de prensa en el Palacio Quemado (sede del gobierno) de La Paz, recogida por la agencia DPA.
El anuncio echó por tierra especulaciones sobre un reajuste en el precio de las naftas y el gasoil que surgieron en los pasados días por parte de analistas económicos y opositores al gobierno del presidente Morales.
García Linera destacó, por otra parte, que el crecimiento económico será este año de un 5,3 por ciento, mientras que la inflación llegó a un 6,4 por ciento.
De este modo, el Producto Bruto Interno (PBI) de Bolivia está ahora en 23 mil millones de dólares, mientras las reservas internacionales alcanzarán a un inédito valor de 12 mil millones de dólares.
Las exportaciones bolivianas de este año sumarán 8.000 millones de dólares.