La mayoría de los países que integran el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, con la excepción de Estados Unidos, expresaron ayer por separado su condena a los asentamientos de Israel en los territorios ocupados palestinos y pidieron a las autoridades hebreas que los detengan.
Una vez más, el máximo órgano de decisión de la ONU fue incapaz de alcanzar un acuerdo para condenar conjuntamente a Israel por la política de asentamientos que sigue adelante, por lo que casi todos los países integrantes emitieran distintos comunicados de condena al concluir el debate mensual sobre Medio Oriente.
Los países de la Unión Europea en el Consejo -Reino Unido, Francia, Alemania y Portugal- reiteraron su condena a los asentamientos, afirmaron que los mismos envían un mensaje devastador sobre las intenciones israelíes, y exigieron a las autoridades de Tel Aviv que detengan los ataques sobre los territorios ocupados palestinos.
La viabilidad del Estado de Palestina que queremos ver y la solución de dos Estados que es esencial para la seguridad de Israel a largo plazo están amenazadas por la expansión sistemática y deliberada de los asentamientos, señaló el comunicado leído en nombre de los países europeos por el embajador británico ante la ONU, Mark Lyall, después de la reunión del Consejo de Seguridad.
Condenamos la alarmante intensificación de la violencia por los colonos, incluyendo la quema de la mezquita de Nebi Akasha en Jerusalén, agregó, citado por DPA.