La flamante mandataria de 63 años, que sucede en el poder a su mentor Luiz Inacio Lula da Silva, aseguró que mantendrá las grandes directrices del gobierno del ex mandatario, que logró colocar a Brasil en la arena internacional.
Dilma Rousseff no es tan carismática como Lula, pero es pragmática. Con ella las relaciones internacionales serán con otro estilo, con menos ideología y más pragmáticas, pero con resultados semejantes: Brasil debe continuar con un papel internacional importante, de hecho ya es parte del G20, que reúne a las grandes naciones industrializadas y emergentes, dijo el consultor y profesor de la Universidad de Brasilia David Fleischer.
Las principales diferencias que se prevén es que Rousseff será más crítica con Irán y mejorará las relaciones con Estados Unidos, expresó el especialista.
En su primer mensaje ante el Congreso cuando juró el cargo el sábado, Rousseff anunció que dará una gran atención a los países emergentes. Brasil integra con Rusia, China, India y ahora Sudáfrica el grupo de potencias emergentes BRICS.
Rousseff se comprometió a fortalecer las instituciones del Mercosur y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) en Sudamérica y también en las relaciones con el resto de países de América Latina, Caribe, África, Medio Oriente y Asia.
Estamos seguros que con Dilma Rousseff, esa luchadora infinita, vamos a continuar construyendo el eje Caracas-Brasilia, afirmó el presidente venezolano Hugo Chávez, que asistió a la investidura, como también sus pares chileno Sebastián Piñera, colombiano, Juan Manuel Santos, paraguayo Fernando Lugo, y uruguayo, José Mujica.
Pero Rousseff también quiere un mayor acercamiento con Europa y Estados Unidos.
Profundizaremos las relaciones con Estados Unidos y la Unión Europea, dijo al asumir el cargo.
En ese sentido, designó al ex embajador brasileño en Washington, Antonio Patriota, al frente del ministerio de Relaciones Exteriores brasileño.
Al final de su mandato, Lula criticó al presidente Barack Obama por no haberse acercado más a América Latina, y las relaciones Brasil-Estados Unidos se enfriaron. Siempre hubo una relación de imperio con los países pobres, y esa relación tenía que cambiar, criticó Lula ante periodistas hace una semana.Una Juana de Arco de la insurgenciaDocumentos de la dictadura mantenidos en secreto oficial durante 40 años calificaban a la presidenta electa de Brasil, Dilma Rousseff, como una figura relevante y una Juana de Arco de la insurgencia que asesoró asaltos a bancos, informó ayer el Diario Perfil.
Son 16 volúmenes de documentos que relatan el proceso judicial movido por la dictadura militar contra la hoy presidente, que cumplió casi tres años de cárcel (de 1970 a 1972) durante el régimen militar (1964-85) y fue brutalmente torturada.
En una denuncia del fiscal militar de la época contra integrantes del grupo Var-Palmares, del que Rousseff formaba parte, ella es llamada Juana de Arco de la subversión, mientras que un comisario destaca su dotación intelectual.
Los documentos que el diario Folha de Sao Paulo pidió que fueran sacados a la luz, recogen declaraciones de Rousseff ante un juez, en las que explicó porqué adhirió a la guerrilla, en la que aparentemente -siempre según los documentos divulgados por la prensa local- no participó de acciones armadas.
Tenemos orgullo de su pasado, dijo el presidente de su Partido de los Trabajadores (PT), José Eduardo Dutra.