La costa este de los Estados Unidos se paralizó por la nieve
Tras un fuerte temporal de nevadas y frío polar, los aeropuertos se vieron obligados a cerrar, mientras que el tránsito terrestre se encuentra casi suspendido en las carreteras.
Con temperaturas de entre 3 y 6 grados centígrados bajo cero, miles de pasajeros tuvieron que pasar la noche en sillas, carros portaequipajes o, directamente, en el suelo de las terminales aéreas de la región a causa de la cancelación de unos 5.000 vuelos.
Según datos de la Administración Federal del Transporte (FAA), es la nevada más fuerte registrada durante esta temporada.
La costa este de los Estados Unidos se encuentra paralizada: tres de los grandes aeropuertos que dan servicio a Nueva York (JFK, Newark y La Guardia) permanecen cerrados a causa de la acumulación de nieve en las pistas y la escasa visibilidad.
Por otra parte, en el noroeste del país, buena parte del tráfico rodado y ferroviario ha sido suspendido.
Las autoridades de Virginia, Maryland y Massachusetts han declarado el estado de emergencia a medida que la oleada de frío, nieve y viento avanzó a lo largo del fin de semana desde el centro del país hacia el este.
Los estados de Georgia, Carolina del Norte y Carolina del Sur también se han visto afectados por la tormenta polar e incluso Florida sufre el rigor inusual de las bajas temperaturas, con una mínima de hasta 2 grados bajo cero en Orlando.
En Nueva York se registró en las últimas horas una media de unos 60 centímetros de nieve, mientras que en algunos puntos de la vecina Nueva Jersey se rozó el metro.
A todo ello se sumó un fuerte viento que acompañó a la nevada y que llegó a alcanzar los 180 kilómetros por hora en determinadas zonas, lo que redujo al mínimo la visibilidad.
Apenas se veían hoy vehículos por las grandes avenidas que atraviesan Nueva York y pocos eran los transeúntes que se aventuraban a tratar de llegar a pie a sus empleos para comenzar la última semana del año.
Según el Ayuntamiento de Nueva York, unos 1.700 quitanieves y camiones con sal trabajan desde el domingo para limpiar los más de 9.000 kilómetros de calle de la ciudad, mientras que las tres redes de ferrocarriles de cercanías han suspendido prácticamente todos sus servicios y la mayoría de las líneas del metro funcionan con dificultades.
Los neoyorquinos deben mantenerse fuera de las carreteras. Hay que quitar la nieve y retirar los vehículos abandonados para que los servicios de seguridad pública puedan atender las emergencias, advirtió la Oficina de Gestión de Emergencias.
La compañía ferroviaria Amtrak informó hoy que poco a poco se va reanudando la actividad a lo largo de los corredores del noreste, después de que el domingo se cancelara el servicio Boston-Nueva York, lo que afectó a más de 10.000 pasajeros.
De todos modos, según la empresa, la regularidad habitual no se recuperará hasta el martes, a medida que se vayan limpiando las vías de nieve y hielo.
El tráfico rodado también era una pesadilla a lo largo de la costa este del país, particularmente en los estados del noreste, donde los quitanieves no daban abasto para limpiar vías en las que se podían ver numerosos automóviles y camiones abandonados.
Las autoridades de Nueva York, Connecticut y Nueva Jersey han pedido a los ciudadanos que no usen el automóvil si no es estrictamente necesario y que, en todo caso, se proceda con extremada precaución. Fuente: Infobae