LA HABANA- La victoria del demócrata Barack Obama abrió en Cuba expectativas de distensión con Estados Unidos y alivio al embargo, aunque aún no reaccionó el gobierno de Raúl Castro ni su hermano Fidel, quien mantuvo un abierto desafío a Washington durante sus 48 años en la primera línea del poder.
Los cubanos recibieron con alivio la derrota del republicano John McCain, con la esperanza de que Obama levante las restricciones a los viajes y remesas enviadas desde Estados Unidos, dando marcha atrás al endurecimiento del embargo que hizo el presidente George W. Bush.