La India: grupos armados siguen atrincherados con rehenes
La policía consiguió liberar a los cautivos en el hotel Taj Mahal, aunque aún quedan al menos 50 secuestrados en otros dos edificios. Ya son más de 100 las víctimas por la ola de atentados.
BOMBAY.- Más de 50 personas continuaban secuestradas en uno de los hoteles atacados por los terroristas que ayer sacudieron a la India con una sangrienta ola de siete atentados en la capital financiera del país, que ya causó 101 muertos y más de 280 heridos.
En tanto, otra cifra similar de personas a las que permanecen cautivas fue liberada esta mañana en el hotel Taj Mahal, un símbolo de la ciudad, después de que las fuerzas de seguridad lograran ingresar al edificio, donde aún permanecen los operativos en busca de atacantes.
Además, según indicó el jefe de policía de Maharashtra, A. N. Roy, las operaciones de seguridad se desarrollan de forma muy agresiva en los otros dos puntos donde los terroristas mantienen rehenes, el lujoso hotel Trident y el centro de rezo judío Nariman House.
Todas nuestras fuerzas van adelante con el objetivo de matar a los terroristas o capturarlos vivos. Pero la operación es más sensible para evitar muertes de inocentes, porque posiblemente hay rehenes, dijo Roy.
Según el canal de televisión indio NDTV, en el Trident hay casi 100 personas atrapadas, de las cuales al menos 50 podrían estar como rehenes de los terroristas. En la Nariman House, la policía sospecha que hay siete terroristas atrincherados con rehenes, entre los cuales hay israelíes, según informaron distintos medios.
Los ataques, que provocaron una enérgica condena internacional, fueron reivindicados por Los Mujahidines de Deccan, un grupo poco conocido, en varios correos electrónicos enviados a medios de prensa.
De acuerdo con datos facilitados por la policía, hasta el momento al menos cinco terroristas fueron abatidos y otros nueve fueron detenidos. En tanto, dos de los atacantes lograron huir.
Apelo a la población para que mantenga la paz y la armonía, con el fin de que los terroristas no tengan éxito, expresó el primer ministro indio, Manmohan Singh, en un mensaje televisado a todos los ciudadanos del país.
Los ataques bien planeados y bien orquestados, probablemente con vínculos externos, tenían la intención de crear una sensación de terror al elegir blancos de alto perfil, dijo el premier.
Vamos a ser firmes con cualquier intento de desestabilizar a la nación, agregó, y destacó: El pueblo de la India se levantará unido para hacer frente a esta amenaza contra la integridad.
La India se ha visto sacudida por una serie de atentados en los últimos meses. La mayoría de los ataques fueron atribuidos a militantes islámicos, pero esta vez la policía también apuntó a redes de terroristas hinduistas.
Incluso para un país acostumbrado al terrorismo (en julio de 2006 un atentado dejó 190 muertos en Bombay) los ataques de ayer fueron especialmente sangrientos. En lugar de bombas colocadas en forma anónima, los ataques fueron perpetrados por grupos muy agresivos y muy bien armados. Turistas como blanco
Un testigo indicó a la televisión india que los hombres armados que perpetraron los ataques en el centro financiero de Bombai buscaban a personas con pasaporte británico y estadounidense. Ellos buscaban a cualquiera con pasaporte británico o de Estados Unidos. Ellos buscaban extranjeros , dijo a la cadena de noticias local NDTV un testigo en el Hotel Taj Mahal.
Los canales de televisión también informaron de un tiroteo en las afueras del Café Leopold, un popular restaurante para turistas en la ciudad. EE.UU., listo para ayudar
Estados Unidos está listo para ayudar a la India tras los atentados registrados en Bombay, indicó la Casa Blanca.El presidente Bush ofreció sus condolencias al pueblo indio y a las familias de los civiles inocentes muertos y heridos en los atentados perpetrados en Mumbai, informó en un comunicado.
El gobierno estadounidense continúa verificando la situación y, en particular, la seguridad de nuestros ciudadanos, y está listo para asistir y apoyar al gobierno indio, agregó en otro fragmento del texto.