Guías de trekking piden reforzar los controles en las montañas
Aseguran que no hay un control sobre el registro de actividad de ascenso y escalada a la alta montaña.
A más de una semana de que se conociera el peor final para la joven alemana Julia Horn, que murió al caer a un barranco mientras realizaba trekking en el cerro Tres Marías ubicado en la provincia de San Juan, crecen los debates en torno a los controles que se podrían haber realizado para evitar estos fatídicos desenlaces, o bien qué hubiese sucedido si se encontraban activos en ese momento los Grupos de Prevención de Montaña (GPM). Estos grupos, que funcionaron hasta junio del año pasado como apoyo a la seguridad de los turistas, especialmente en zonas de alta afluencia como el Cerro Tres Marías, fueron retirados por decisión del exgobernador Sergio Uñac y no fueron repuestos por el actual gobernador Marcelo Orrego.
En Catamarca, la situación no dista mucho de lo que sucede en San Juan.
El presidente de la Agrupación de Montaña Calchaquí, Alesio Rivera, comentó a El Ancasti que "en la provincia supo existir un grupo de rescate relacionado a lo que es la alta montaña en Antofagasta de la Sierra, aunque ya está disuelto hace un par de años. En lo que es el Valle Central, el cordón de Ambato, actúan grupos de la Policía, Defensa Civil, algún grupo de rescate o agrupación que se ofrece a colaborar".
Rivera dijo que en alta montaña, la mayoría de los rescates son realizados por los propios montañistas que se encuentran en la zona, o bien interviene Gendarmería, "ellos tienen un grupo de rescate de alta montaña pero esto implica un riesgo porque no vienen aclimatados y para estar a 5.000 o 6.000 metros de altura se requiere que estés un tiempo ya en altura, sobre todo si vas a realizar un rescate, te expones muy rápido. Estaría bueno que haya un grupo aclimatado, que realice guardias pasivas", dijo.
En cuanto a los registros de alta montaña que actualmente funcionan en la provincia, advirtió que "se puede cargar tanto si vas al Valle Central, la Puna o alta montaña, pero la realidad es que la mayoría lo utiliza cuando va a alta montaña. Por ahí uno lo hace pensando en la seguridad de uno, para avisar a la provincia que está en determinado lugar, pero la realidad es que no sé si alguien ve o controla eso", manifestó el presidente de la Agrupación de Montaña Calchaquí.
Grupos de rescate
Juan Eduardo Campos, quien es Guía de Trekking de Media y Alta Montaña en la provincia, comentó a este medio que "el mayor problema que tenemos se da en Fiambalá, donde tenemos la mayor concentración de seismiles de todo el mundo, hay seis o siete montañas que están dentro del circuito de las montañas más altas de los Andes. Para subir a una montaña de más de 6.000 metros el cuerpo necesita mínimo una semana, o diez días de aclimatación. Entonces, si tenemos un problema a 6.000 metros, supongamos una persona con edema de pulmón o de cerebro, sí o sí para dar respuesta, necesitamos alguien que esté a esa altura, personas idóneas en montañismo de gran altitud, con un equipo adecuado y un montón de elementos adecuados para dar una respuesta rápida a ese problema. En la provincia, desde el Estado eso no hay", denunció.
"Hay varios gendarmes que integran un grupo de montaña y podrían dar una cobertura de rescate en esa zona, pero ellos no están aclimatados, entonces es imposible tener una respuesta a un problema a más de 6.000 metros de altura", continuó explicando.
Campos también expresó que las personas que viven en Antofagasta de la Sierra "son las únicas en la provincia que pueden dar una respuesta inmediata en altura, porque están aclimatadas. La única forma y es algo que le sugerimos en su momento al ministro Denett, que se cree una patrulla de rescate con gente de Antofagasta de la Sierra, pero que tengan poder de policía, para que tengan autoridad en la montaña y puedan hacer lo que hay que hacer en un rescate, sobre todo si hay un fallecido", dijo.
El guía de trekking, al igual que Rivera, manifestó que el registro de la actividad de ascenso y escalada a la alta montaña "no está bien manejado. La idea es buena, pero no está bien administrado".
"El tema es que alguien lo tiene que monitorear y la verdad es que tenemos tanta montaña que nadie va a estar en la puerta de la montaña para controlar si es que hiciste el registro o no, en el único lugar donde hay este tipo de control es en la Cordillera de Los Andes en el paso San Francisco. Entonces la verdad que el permiso quedó obsoleto porque no le prestaron la atención o no lo llevan a cabo como habíamos quedado que había que hacer", sentenció.
Intrusismo
Otra de las problemáticas frecuentes que visibilizaron quienes se dedican al trekking de manera profesional, tiene que ver con el intrusismo en los guías de montaña.
"No hay controles y cada uno hace lo que quiere, vende expediciones por internet; no están bien organizados, de verdad hay que estudiar y tener un título, pagar seguro, un montón de cosas que a nosotros nos exigen que estas personas no lo hacen y no hay ningún tipo de control de Turismo. Una persona que es guía de trekking tiene un montón de dedicación, de tiempo invertido en recibirse como guía. Un trekking no es una caminata así nomás, confunden las definiciones de trekking con senderismo y por ahí se podría hacer que todas las personas que están trabajando hagan un curso, estudien un poco de medicina de montaña, de primeros auxilios y sean guías de sitio que es algo distinto a guiar una montaña que ya tiene aislación y un montón de otras cosas", expuso uno de los guías que trabaja en la provincia.n