El rector de la Universidad Nacional de Catamarca, Oscar Arellano, se refirió a la gratuidad de la educación, uno de los temas que puso en discusión el candidato presidencial de La Libertad Avanza (LLA), Javier Milei, quien propone la aplicación de un sistema de vouchers que fue implementado en pocos países y con resultados poco satisfactorios en la calidad educativa, además de provocar un elevado nivel de endeudamiento para las familias.
El rector de la UNCA cuestionó el "sistema de vouchers" que propone Milei
El sistema de vouchers no es una novedad: fue desarrollado en la década del '60 por el economista estadounidense Milton Friedman, uno de los principales autores que sigue el economista libertario, y se implementó en países como Chile, Nicaragua, Suecia y Nueva Zelanda.
“Es complejo. La idea parece tener razonabilidad, que puede ser aplicable, y en realidad nosotros tenemos que entender dos cuestiones importantes. El sistema educativo argentino, a todo nivel, ha sido realmente pionero en Sudamérica y la Universidad pública en la Argentina, a partir de la reforma de 2018 también fue un ejemplo para Sudamérica y para el mundo”, expuso Arellano.
En una nota con el programa Mañana es hoy de Radio Ancasti, recordó “hace tres o cuatro años, las huelgas masivas que habían en Chile por la educación, porque al ser una educación privada y con costo dejaba mucha gente afuera” y que en ese momento “hubo realmente un movimiento social muy importante del sistema universitario”.
Expresó que “pensar la educación como un bien meramente comercial ya lo hizo Menem en los años ’90, cuando con Cavallo planteaba que era un bien comerciable”.
Arellano planteó el siguiente cálculo: “Lo traigo a Catamarca, y la pregunta y la reflexión que tenemos que hacer los catamarqueños es si la Universidad ha servido para el desarrollo de Catamarca ha posibilitado el desarrollo y el crecimiento de muchos profesionales”.
Contestó de manera contundente: “No hubiéramos tenido alternativa, y me incluyo, de desarrollo y crecimiento si no hubiera sido por los estudios universitarios tal como hoy lo concebimos, público, gratuito y de calidad”.
Agregó que la educación “no puede ser un bien transable, comerciable, que alguien puede ir con un voucher a elegir porque esto pueda mejorar la calidad, es absolutamente al revés”.
Caminos alternativos
En su análisis, el rector de la UNCA declaró que “uno de los problemas que estamos teniendo de deserción” educativa, señalando “por un lado la falta y lamentable pérdida de calidad educativa en el nivel primario y secundario, que impacta en el ingreso y la permanencia en la universidad” más las condiciones de pobreza “que deja afuera a mucha gente que está a más de 50 kilómetros del campus universitario”.
Agregó que “el otro tema no menor” es lo que definió como la “pérdida de la cultura de que el camino del esfuerzo, de la formación profesional es la salida”.
El rector apuntó que “hoy hay otros caminos alternativos, vinculados a la política, al plan social, al empleo público y otras cuestiones, y no a la Universidad” y que “esto hace que muchos chicos no tengan la ilusión de los padres, que era que se consiga un trabajo digno, poder llegar a la vivienda propia, y fundamentalmente que sus hijos estudien en la universidad y alcancen un título profesional”.
Además, destacó que “hay un nivel de exigencia que hace que los egresados argentinos sean muy reconocidos en el mundo”, estimando que con el sistema de vouchers, muchos estudiantes “van a ir a la educación a distancia” para no perderlo, y que se generarán, probablemente, “ofertas educativas de baja calidad. Porque si al voucher lo vas a perder si no rendís, si no demostras que avanzas. En la universidad pública los chicos saben que sea más difícil”.