"El programa Baja y Sube no puede quedar en una buena intención", advirtió Figueroa
El concejal Diego Figueroa pidió informes sobre la aplicación del programa en establecimientos educativos.
El concejal Diego Figueroa puso en agenda la problemática del tránsito en las inmediaciones de los establecimientos educativos de la Capital, tras la aprobación del Concejo Deliberante de un pedido de informe sobre el funcionamiento del sistema ‘Baja y Sube’, una herramienta pensada para ordenar el ingreso y egreso de los alumnos para garantizar mayor seguridad vial.
“El problema no es el programa, el problema es cómo se lo esta aplicando. Hoy tenemos un sistema que en muchos colegios no se esta aplicando, en otros funciona a medias y en algunos directamente está desvirtuado”, expresó el edil.
En ese sentido, Figueroa brindó ejemplos concretos que evidencian el desborde y la necesidad de ajustar la herramienta por parte del municipio. "En el Colegio Rodolfo Senet, ubicado en calle Tucumán entre Mate de Luna y Zurita, no se estaría implementando el sistema ‘Baja y Sube’, ni tampoco hay presencia efectiva de agentes de tránsito que ordenen la circulación, generándose un caos vehicular en horarios pico", puntualizó.
"En el Colegio Pía, el programa funciona de manera parcial, ya que solo se aplica en media calzada, desde calle República hacia San Martín, lo que provoca desorden, maniobras peligrosas y una circulación deficiente en el resto del tramo", continuó.
"En el Colegio Belgrano, sobre calle Junín entre Mate de Luna y Mota Botello, la situación es aún más grave; si bien la zona está señalizada como prohibida para estacionar, en los horarios de ingreso y egreso se permite que padres y terceros estacionen, desvirtuando completamente el espíritu del programa y obligando a otros padres, especialmente de niños de 3, 4 y 5 años, a detenerse en doble fila, con el consiguiente riesgo y congestión", señaló.
“Así , ningún sistema puede funcionar. Se termina desvirtuando el rol del agente de transito y exponiendo a los chicos. Lo que debería ser una solución se transforma en un problema más”, sostuvo.
El concejal remarcó que el pedido de informes aprobado por el Concejo Deliberante busca justamente conocer en detalle cómo se está ejecutando el programa, qué escuelas están incluidas, con qué horarios, qué cantidad de personal hay afectado y cuáles son los resultados reales, a efectos de brindar otras herramientas legales para hacer efectivo el programa y en su caso castigar inconductas.
“El ordenamiento del tránsito en zonas escolares no es un tema menor. Estamos hablando de seguridad vial, de niños y de responsabilidad de los conductores. un programa bien intencionado cae en desuso, si se deja hacer y se deja pasara. son herramientas sanas que hay que implementarlas bien, controlarlas, sostenerlas en el tiempo y castigar su incumplimiento”, concluyó.