El "caso cero" del brote de hantavirus en el crucero recorrió Catamarca y La Rioja
El ciudadano neerlandés Leo Schilperoord, quien falleció por la variante Andes, estuvo en El Shincal de Quimivil semanas antes de embarcar hacia la Antártida.
La investigación internacional por el letal brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius sumó en las últimas horas un dato que involucra de forma directa al noroeste argentino. Las autoridades sanitarias reconstruyeron que el ciudadano neerlandés Leo Schilperoord, identificado como el "caso cero" y quien falleció tras contraer la enfermedad, recorrió distintos puntos turísticos de Catamarca y La Rioja semanas antes de embarcar rumbo a la Antártida, transformando a la región en una zona crítica para determinar el origen del contagio.
A partir de los registros y publicaciones que el propio viajero realizó en la plataforma especializada de ornitología eBird, se determinó que Schilperoord y su esposa, Mirjam Huisman, ingresaron a la zona a fines de febrero de 2026 en el marco de un extenso viaje naturalista por Sudamérica. El itinerario marca que el 21 de febrero la pareja estuvo en La Rioja, constituyendo el primer rastro visible de su recorrido por el norte del país, para luego trasladarse a Catamarca, donde los días 22 y 23 de febrero visitaron el sitio arqueológico El Shincal de Quimivil, en el departamento Belén, realizando avistajes de aves.
Leo Schilperoord, el neerlandés que fue el primero en enfermar por hantavirus a bordo del crucero MV Hondius
El derrotero continuó posteriormente por Salta, el norte de Santiago del Estero y Corrientes, antes de cruzar a Uruguay y finalmente viajar a Ushuaia, donde el 1° de abril abordaron el crucero que se convertiría en el epicentro de un brote de transmisión comunitaria del virus variante Andes. Schilperoord comenzó a manifestar los síntomas en plena navegación y falleció poco después, obligando a activar estrictos protocolos sanitarios globales que hoy involucran el seguimiento de pasajeros en 20 países coordinados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
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El recorrido
El rastro bajo la lupa
La presencia de los turistas en el oeste catamarqueño y en suelo riojano activó el trabajo del Ministerio de Salud de la Nación junto a las carteras provinciales para identificar los movimientos exactos de la pareja. Al tratarse de ornitólogos experimentados que se movían de manera independiente por terrenos abiertos, pastizales y zonas boscosas, la exposición a roedores reservorio -vía principal de transmisión a través de fluidos u orina- representaba un riesgo latente en sus actividades de campo.
Un dato que llama la atención de los epidemiólogos es que, a diferencia de los detallados registros fotográficos que el científico publicó sobre El Shincal y otras provincias, no existen imágenes de sus puntos de parada en La Rioja, lo que añade una cuota de misterio sobre los sitios específicos visitados en el inicio de su ruta por el NOA.
Contexto de brote nacional
Esta situación coincide con un escenario epidemiológico complejo en el país. El último informe del Ministerio de Salud de la Nación advirtió que desde el invierno de 2025 Argentina se encuentra por encima del umbral de brote, con un incremento sostenido de hantavirus. En la temporada actual se han confirmado 102 casos en el territorio nacional, prácticamente el doble de los 59 registrados en el período anterior.
Aunque ni Catamarca ni La Rioja han reportado hasta el momento casos autóctonos o cuadros asociados de forma directa a este contingente internacional, ambas jurisdicciones integran el mapa de monitoreo del Centro Austral de Investigaciones Científicas (Cadic-Conicet) y el Instituto Malbrán, buscando determinar si el fatal contagio se produjo en los senderos de la región antes de propagarse a miles de kilómetros en aguas antárticas.