martes 19 de mayo de 2026

Miani prohibió el regreso de la sanadora a Catamarca

El Obispo tomó la drástica decisión al regresar de Salta. Quienes quieran recibir los mensajes de la mujer estigmatizada podrán verla en Santa Inés (Córdoba) el 8 de octubre. El sacerdote Javier Grosso sólo dijo que siente un “profundo dolor” y que guardará silencio.

El caso de Adriana P., la mujer estigmatizada que recibe mensajes de la Virgen del Valle y es capaz de sanar enfermos, tuvo un desconcertante final para la feligresía catamarqueña. A una semana de haberse concretado su presentación pública en la provincia, con enorme repercusión e impacto, el obispo Elmer Miani, que había autorizado la ceremonia e incluso ya había compartido una experiencia con ella en febrero de este año, decidió prohibir que la mensajera de la Virgen regrese a la provincia en nombre de la Iglesia.

Miani, que el año pasado se declaró con problemas para llevar adelante la Diócesis y pidió ser reemplazado (en estos momentos aguarda la respuesta del Papa Benedicto XVI para saber si se nombrará a un coadjutor), tomó la inapelable decisión no bien regresó de la provincia de Salta, donde participó de un encuentro religioso.

Oficialmente se había anunciado que Adriana volvería a la capilla de María Auxiliadora el próximo 12 de noviembre, pero tal presentación quedó definitivamente suspendida. Quienes deseen ver y escuchar a la mujer estigmatizada podrán sin embargo acercarse el 8 de octubre a Santa Inés (Provincia de Córdoba), donde sí estará, dado que Miani no tiene autoridad para impedirle transmitir los mensajes de la Virgen fuera de la diócesis catamarqueña.



Silencio respetuoso

Por su parte, el sacerdote Javier Grosso, párroco del Corazón de María que asumió la responsabilidad de dar a conocer el prodigio, decidió, por respeto a la autoridad, “guardar un largo silencio”.

Grosso, visiblemente triste, no habló con la prensa, pero anoche ofició misa y cuando concluyó la celebración religiosa dirigió un pequeño mensaje a los fieles.

“Ustedes habrán leído las noticias que fueron publicadas en los últimos días por EL ANCASTI (…). Yo me hago cargo de todo lo que dije: esto es un hecho de Dios… pero no voy a decir una palabra más para no generar discordia (…). Sólo puedo decirles que siento un profundo, un profundo dolor”, dijo Grosso ante la atónita mirada de quienes habían participado de la misa.

Muchos feligreses se acercaron luego para expresar su apoyo al sacerdote e interpretaron el hecho como un inexplicable cambio de postura del obispo Miani, ya que consideran que ante la presión de la prensa nacional le quitó el respaldo inicial al párroco y lo dejó solo, como si hubiera fabulado la versión.

Surgió finalmente un gran sentimiento de desazón entre quienes esperaban asistir a la presentación de Adriana el próximo mes de noviembre, y no comprenden la decisión adoptada por la máxima autoridad de la Iglesia local.
Seguí leyendo

Te Puede Interesar