En la provincia predominan las cesáreas y buscan que se incremente el parto natural
La licenciada en Obstetricia Ana Verónica Reynoso sostuvo que más del 50% de los nacimientos se realizan por cesárea y alertó sobre el avance de prácticas medicalizadas.
En el marco de la Semana Mundial del Parto Respetado, especialistas remarcaron la necesidad de promover el parto natural y fortalecer el cumplimiento de los derechos de las mujeres embarazadas, en un contexto donde las cesáreas continúan superando ampliamente los porcentajes recomendados.
La licenciada en Obstetricia Ana Verónica Reynoso, magíster en Salud Sexual y Reproductiva y especialista en parto y movimiento, advirtió que actualmente más del 50% de los nacimientos se realizan mediante cesárea, tanto en el ámbito público como privado, pese a que gran parte de esos casos podrían resolverse a través de partos vaginales.
“La Organización Mundial de la Salud recomienda que las cesáreas no superen determinados porcentajes porque cuando se realizan sin necesidad médica también implican riesgos y procesos de recuperación más complejos. Hoy las cesáreas predominan y por eso es importante volver a hablar del parto natural”, explicó.
La profesional, que trabaja desde hace 27 años acompañando nacimientos y se desempeña en la Maternidad Provincial “25 de Mayo”, señaló que muchas mujeres llegan al embarazo atravesadas por el miedo, la desinformación o experiencias traumáticas previas relacionadas con el parto.
“Muchas veces las mujeres eligen una cesárea porque tienen miedo al dolor, miedo al maltrato o porque tuvieron experiencias negativas anteriormente. Durante muchos años el parto estuvo muy medicalizado y muy intervenido”, sostuvo.
En ese sentido, recordó que históricamente existieron prácticas violentas y naturalizadas dentro de las instituciones de salud, como inmovilizar a las mujeres durante el trabajo de parto, impedir el acompañamiento familiar o realizar procedimientos sin consentimiento. “Antes se ataba a las mujeres, se las obligaba a permanecer acostadas y se intervenía constantemente. Muchas crecieron creyendo que eso era normal. Hoy sabemos que el parto necesita justamente lo contrario: libertad, acompañamiento y respeto”, afirmó. Reynoso destacó que el parto vaginal es un proceso fisiológico para el cual el cuerpo femenino está preparado y aseguró que la intervención médica solo debe producirse cuando realmente existe una necesidad clínica. “El parto necesita paciencia, tranquilidad y mínima intervención. Nosotros tenemos que acompañar y observar. Cuanto menos se interviene innecesariamente, mejores posibilidades hay de que el parto avance naturalmente”, expresó.
La obstetra remarcó además la importancia del movimiento durante el trabajo de parto y explicó que la pelvis femenina se adapta naturalmente para favorecer el nacimiento.
“La pelvis no es rígida. Durante el embarazo el cuerpo produce hormonas que flexibilizan las articulaciones y permiten ampliar los diámetros para el parto”, indicó.También desmintió algunos de los mitos más frecuentes alrededor del parto natural, como la supuesta “pelvis estrecha” o la idea de que el parto vaginal siempre debe ser traumático. “Los casos reales de pelvis estrecha son muy poco frecuentes. Muchas veces hay más miedo que imposibilidad”, explicó.
La profesional recordó además que la Ley Nacional 25.929 de Parto Humanizado garantiza derechos fundamentales para las embarazadas, entre ellos recibir información clara, decidir sobre distintas prácticas médicas y elegir una persona de confianza para acompañar el nacimiento. “El parto respetado no debería ser solo una semana de concientización. Tendría que garantizarse todos los días y en todos los espacios de salud”, sostuvo.
Actualmente, la Maternidad Provincial cuenta con salas adaptadas para el trabajo de parto respetado, equipadas con pelotas, barrales, sillones articulados y otros elementos que permiten distintas posiciones y mayor libertad de movimiento para las embarazadas.n